Domingo, 22/11/2009

ELPAÍS.COM Opinión

 

ANÁLISIS: EL ACENTO

Perturbaciones

13/11/2008

 
Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 2 votos
Imprimir   Enviar

De la condena que ha marcado, por ahora, el final de la carrera universitaria del poeta Luis García Montero se puede decir lo que se quiera: que el juez fue excesivo, que el término "perturbado" para calificar exabruptos supuestamente académicos del denunciante no debía haber llegado a los tribunales, que el poeta se excedió, etcétera. Lo cierto es que el asunto, una denuncia del profesor José Antonio Fortes contra su colega de claustro, ha seguido ese vericueto judicial

La noticia en otros webs

y ahora ya le resulta irrespirable a García Montero la situación creada en su propia facultad, y ha pedido la excedencia, después de la condena.

Lo cierto es que extraña la audacia

del denunciante, independientemente de lo que sugiera el tono de la respuesta de su denunciado. Fortes llamaba en clase fascista a Lorca, y a Ayala, otro granadino ilustre,

le ponía el mote de "aliado del fascismo". En condiciones normales, ambos adjetivos causan perturbación, o al menos perturban la verdad histórica e incluso la sensibilidad literaria; y que un profesor hiera así la sensibilidad de la historia de la literatura no parece lo más aconsejable en el periodo de formación de los alumnos.

Pero, en fin, cualquiera dice lo que dice y debían haber sido las autoridades académicas (y no todavía las judiciales) las que pusieran orden en esos, digamos, desajustes. Debe ser duro para un hombre como García Montero sentirse impelido a aceptar, como sugirió Fortes, que él condujo al suicidio a un compañero suyo, "por haberse vendido al capitalismo". Duro debe ser aguantar un exabrupto así.

Lo cierto es que fue una riña de profesores, y uno de ellos, el que animó a

los alumnos a creer que Lorca fue un fascista

y Ayala un aliado del fascismo, decidió llevarla a los tribunales con el resultado que ahora se conoce. Es posible (todo es posible) que la ley subraye lo que el juez dictamina; y es posible también colegir que un insulto es un insulto; pero lo que alarma es que una falta que

quizá se debió

dirimir tan sólo en

el ámbito académico haya privado a ese claustro granadino,

de momento, de uno

de sus mejores profesores, un poeta destacado, y un docente que le dio

a ese claustro

30 años de su vida profesional.

Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 2 votos

¿Qué es esto?Compartir:

Facebook  delicious  technorati  yahoo meneame myspace

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

Si te ha interesado esta información, te recomendamos:

Otras ediciones

Última hora

 
Últimas Noticias
Hora Noticia
23:25 El Valencia es una mina
23:02 Iran eleva su desafío emulando un ataque a sus instalaciones nucleares
22:31 Redick y Carter acaban con los Raptors
21:50 El Málaga se abona a la impotencia
21:47 Alex Marín marca 9 goles en la victoria del Cartagena FC
 
 
 
asociados otros medios

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)