26/03/2008
Habría que remontarse una década atrás para encontrar una cifra de muertos en carretera que, como la de esta Semana Santa, bajase del centenar, reduciendo en un 39% el balance con respecto al mismo periodo del año anterior. Los resultados son particularmente esperanzadores porque confirman la sostenida tendencia a la baja que ha venido registrándose, semana tras semana, durante los últimos tiempos. En cualquier caso, conviene no relajar la atención ni obviar el hecho dramático de que, pese a todo, la última operación salida se ha saldado con 63 fallecidos y 26 heridos graves. Cada una de estas víctimas representa por sí sola una tragedia contra la que tanto la Administración como los propios conductores deben seguir tomando medidas.
La reducción del número de muertos y heridos en carretera permite confirmar que las iniciativas adoptadas por el Gobierno han comenzado a dar resultados. Se están dejando notar, sin duda, los efectos preventivos del carné por puntos y la modificación del Código Penal, en el que se han introducido nuevos tipos delictivos relacionados con algunas de las principales causas de los accidentes, como el exceso de velocidad y el consumo de estupefacientes o alcohol. La sensibilización de los conductores también ha desempeñado un papel decisivo, como si la sociedad española hubiese decidido, por fin, reaccionar contra esta lacra, después de años conviviendo con la tragedia cotidiana de la carretera. En estos días festivos han concurrido, además, factores excepcionales como el mayor escalonamiento en las salidas e, incluso, una meteorología que podría haber hecho desistir de emprender viaje a muchos conductores. Esto último es fruto del azar, pero el escalonamiento en las salidas ofrece una experiencia que habría que incorporar al abanico de instrumentos para combatir los accidentes.
El seguimiento pormenorizado de lo que sucede en las carreteras está permitiendo constatar la persistencia de algunos factores de riesgo. El 15% de los fallecidos viajaba sin usar cinturón y han aumentado los motoristas fallecidos respecto del pasado año. Son datos que identifican los mensajes en los que deben seguir insistiendo las próximas campañas, lo mismo que el alto número de muertos y heridos registrado en carreteras secundarias. Al margen de que el Gobierno no puede frenar la inversión destinada a eliminar puntos negros en estos trazados, conviene insistir en que la multiplicación de autopistas y autovías puede estar influyendo en el olvido o la relajación de las prácticas de conducción en carreteras de un único carril por sentido.
El balance de esta Semana Santa obliga a recordar, en cualquier caso, que una cosa son los motivos para la esperanza y otra, los motivos para la satisfacción. Confundir unos y otros podría provocar retrocesos en el empeño de que la carretera deje de ser uno de los principales escenarios de muerte en España.
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- 26-03-2008Página 1 de 2
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Toni Soler
( http://tonibrea.blogspot.com )
- 26-03-2008 - 17:39:16h
Yo he viajado esta Semana Santa y he observado más precaución entre los conductores, velocidad adecuada, circulando por la derecha, así que gracias a todos los conductores por la serenidad, el civismo y las buenas maneras mostradas, gracias porque así todos viajamos más tranquilos.
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elbaile
- 26-03-2008 - 16:57:48h
No se trata de los muertos de esta semana, si no de los muertos, de todas las semanas. Si por desgracia esta semana hubiéramos tenido un accidente de autobús, los muertos se hubieran disparado, lo de esta semana ha sido gracias al mal tiempo que la gente va con mas cuidado, si no hubiera sido como siempre. En fin lo que yo no creo es en las medidas de la Dirección de Transito, eso solo sirve para poner mas multas.
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Lucense
- 26-03-2008 - 16:38:47h
- Con optimismo, se reciben estan noticias, hay que seguir por está misma senda. Vale más condenar a prisión al que incumple las normas, que no lamentar toda la vida paraplegias, tetaplegias de victimas de los que se pasan en velocidad, alcohol, drogas, etc.. Esperemos que nos concienciemos, que un mal uso de nuestro bienestar y ansias de llegar antes, de ser el más rápido, de tener la mejor maquina, aprender a medir distancia y tiempo, es vital. Somos muchos los que padecimos de cerca las tropelias de terceros de forma directa o indirecta ¿ qiuen no conoce, huerfanos, viudos- as, victimas de minusvalias por culpa de nuestros abusos del acelerador?. Sentidiño, lo pido desde esta ciudad amurallada
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Endika
- 26-03-2008 - 16:08:16h
Sigo pensando que la principal causa de los accidentes es la actitud de muchos conductores ante el hecho de conducir. Se ha convertido en algo usual y se ha perdido, en muchos casos, la responsabilidad y la transcendencia que pueden tener determinadas circunstancias en la conducción de un vehículo, a priori, peligroso (exceso de velocidad, alcohol, conducción temeraria, etc.) . Además de todo lo ya comentado (carnet por puntos, endurecimiento de las penas, etc.), creo que también se debe exigir que se involucren los fabricantes de vehículos, dotándoles de unos sistemas de control similares a los que ya existene en camiones y autocares, ¿para qué sirve dotar a un vehículo para correr a 260 km./h?.
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Juan
- 26-03-2008 - 15:44:30h
Pero que Gobierno ni que nada. Es que acaso no ha habido temporal y mal tiempo? Quien corra con tormentas de agua y nieve? Esto es solo un espejismo. Cuando vuelva a hacer buen tiempo, volveremos a las cifras anteriores.
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