Viernes, 10/7/2009

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EDITORIAL

Contra la pederastia

Crear un registro y endurecer las penas es constitucional. No lo es la cadena perpetua

05/06/2008

 
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La muerte de la pequeña Mari Luz a manos de un pederasta que no debía estar en la calle no sólo ha sacado a relucir graves carencias estructurales y de funcionamiento del sistema judicial. Ha obligado a reflexionar, especialmente a los responsables públicos, sobre la conveniencia de endurecer la respuesta penal a las violencias y agresiones sexuales a menores.

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En la estela trágica de la muerte de esa niña, el Congreso ha propuesto de manera unánime la creación de un registro específico de pederastas, anexo al Registro Central de Penados y Rebeldes que gestiona el Ministerio de Justicia, y ha mandatado al Gobierno para que presente una reforma del Código Penal que eleve las actuales penas por agresión sexual a menores de manera más proporcionada a su gravedad.

Son medidas que pueden y deben llevarse a cabo por ser razonables y no demagógicas, y que encajan en los parámetros de un derecho penal moderno; y son acordes con la Constitución. Lo que no encaja es la cadena perpetua, si supone, como dan a entender no pocos de los que la proponen, la prisión de por vida del delincuente. La pena, por más dura que deba ser en proporción a la gravedad del delito, siempre debe dejar un resquicio a la posible rehabilitación. Es lo que diferencia el castigo legal de la venganza.

Un registro de penados pederastas, al que sólo tengan acceso, aparte de los propios afectados, los jueces, el ministerio fiscal y la policía judicial, en los casos de investigación en que crean justificada la consulta, puede resultar un instrumento eficaz para la protección de las potenciales víctimas. No se trata por tanto del registro público de maltratadores propuesto hace tiempo como forma de escarnio de ese tipo de delincuentes. Por otra parte, también es urgente que el sistema judicial cuente con una interconexión informática sobre el estado de al menos las causas penales más graves.

Como la pederastia y la delincuencia sexual en general plantean unos problemas de tratamiento que exceden del Código Penal, tan importante o más que la dureza de las penas es determinar qué terapias y medidas de seguridad deben seguir a la condena. Son actuaciones terapéuticas o de control policial o electrónico costosas, de las que los poderes públicos y la sociedad se han desentendido hasta ahora, pero que son indispensables para una protección más efectiva.

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Comentarios - 20

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  • 20

    Ciro - 05-06-2008 - 19:40:54h

    Creo que con Montpellier se acabaron las salidas de tono modelo siglo XIV.

  • 19

    Montpellier - 05-06-2008 - 19:16:37h

    A 18. Simple conjetura la suya y generalización peligrosa, pues no hay verdadera terapia individualizada que se aplique en este país...Según su teoría, delincuentes sexuales que responderían positivamente a estas terapias acabarían en la carcel en nombre de la "defensa civil" a pesar de haber cumplido su pena. Para entender la "defensa civil" como peligrosa paradoja jurídica le remito al post 15...No confunda usted los poderes: la Justicia en un estado democratico no existe para defender a unos ciudadanos de otros, sino para garantizar los derechos de TODOS. No lo dude, el miedo y el afecto en estos casos acabaran con ella...

  • 18

    Aljibe - 05-06-2008 - 19:00:43h

    Discrepo del editorial porque sus propuestas aumentarían aún más el excesivo garantismo con el delincuente, uno de los puntos débiles del sistema jurídico español, que olvida a la víctima y se centra en el que delinque. Las terapias con violadores nunca dan resultado y los controles policial o electrónico no impedirían que siguieran violando; eso sí, al momento sabríamos de quien se trataba. En cuanto a la cadena perpetua, totalmente de acuerdo con 8. No se trata de venganza, sino de simple defensa civil.

  • 17

    Montpellier - 05-06-2008 - 18:59:30h

    Las únicas medidas que pueden dar resultado y nunca al cien por cien son las verdaderas políticas de rehabilitación y reinsercción individualizadas. Son caras y exigentes, lo sabemos. Lo demás es aplacar la sed de sangre del vulgo ¿Cómo es posible que alguien en su sano juicio pueda pensar que un enfermo mental se rehabilite en la carcel? ¿ Cómo puede alguien pensar cabalmente que mediante la diduasión se acabe con el crimen?

  • 16

    Montpellier - 05-06-2008 - 18:53:01h

    A 14. ¿Por encima del Estado de Derecho? ¿Estaría vd.dispuesto a apostar sus libertades por medidas de excepción de dudosa eficacia? Las políticas del afecto, de la encuesta y de la venganza son el reverso de la democracia...Algunos están tan perdidos que ni siquieran se dan cuenta de las consecuencias que tendrían estas medidas para nuestra sociedad...

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