La vergüenza de la 'ley Beckham'
Debido a la modificación que el Gobierno quiere hacer de la llamada ley Beckham, que afecta a los futbolistas extranjeros, se están conociendo las vergüenzas de esa ley, con respecto a la misma regulación en otros países. En España esa ley grava al 24% los ingresos de jugadores extranjeros superiores a la humilde suma de 600.000 euros y ahora el Gobierno, con buen criterio, quiere que coticen al 43%, como cualquier español en esas circunstancias.
En todo el resto de Europa no se establece diferencia alguna entre jugador nacional o extranjero, el tope de 600.000 euros se reduce de forma considerable, y el porcentaje por el que se tributa excede siempre del 40%. Italia empieza a considerar ese plus de más a partir de los 75.000 euros de ganancias; Reino Unido, a partir de los 170.000, y Francia está estudiando suprimir cualquier tope. El fisco inglés, ni corto ni perezoso, le cobra a todas sus estrellas el 50%, incluido Fernando Torres. Los grandes clubs españoles, capitaneados por Real Madrid y Barcelona, han llegado a insinuar una posible huelga de la Liga, que en realidad sería un cierre patronal, puesto que es el patrón quien se niega a cumplir sus obligaciones. Rizando el rizo, el señor Laporta ha dicho que el Gobierno tenía que haber consultado y hablado con ellos, y yo me pregunto: ¿el Gobierno ha pedido su opinión a los ciudadanos para subirles el IVA, el IBI o cualquier impuesto, aunque ese ciudadano gane menos de 600.000 euros al año?
Ésta es la vergüenza de la ley Beckham y la desfachatez de algunos que se oponen, con uñas y dientes, a pagar como cualquier hijo de vecino.


























































