EDUARDO AZUMENDI - Vitoria - 04/07/2009
El reparto de poder a la hora de constituir la nueva organización de las ikastolas, una cooperativa europea con la que estos centros pretenden ganar en eficacia, flexibilidad y ofrecer sus servicios sin las limitaciones que suponen las fronteras, ha quebrado la unidad de actuación que tradicionalmente ha caracterizado a estos centros.
El reparto de poder a la hora de constituir la nueva organización de las ikastolas, una cooperativa europea con la que estos centros pretenden ganar en eficacia, flexibilidad y ofrecer sus servicios sin las limitaciones que suponen las fronteras, ha quebrado la unidad de actuación que tradicionalmente ha caracterizado a estos centros. La polémica sobre la nueva estructura de las ikastolas surgió durante la elaboración de los estatutos de la nueva cooperativa europea (que aglutinará a las federaciones de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa, Navarra y del País Vasco-Francés y a la actual confederación) en la asamblea que celebraron el pasado 13 de junio.
La federación navarra abogó por mantener en los principales cargos de la nueva cooperativa a las personas que habían dirigido hasta ese momento la confederación: Koldo Tellitu como presidente e Iñaki Etxezarreta como director. Pero al final se designó como director a Imanol Igeregi, manteniéndose a Tellitu como presidente. Así, 11 de las 15 ikastolas de la federación navarra rechazaron los estatutos de la cooperativa, que salieron finalmente adelante con el 80% de los votos. Pero el gran valor de la unanimidad, siempre defendido por este colectivo, se había ido a pique.
Según algunas fuentes de las federaciones territoriales, lo que en el fondo subyace es una maniobra de la izquierda abertzale para hacerse con el poder y el mando dentro del mundo de las ikastolas. Koldo Tellitu, quien ayer presentó la cooperativa en Bilbao, rechaza esta acusación. "Yo soy abogado de LAB y sí, soy de la izquierda abertzale, pero la organización es completamente plural, cabe todo tipo de ideología. Nada más lejos que politizar el movimiento", declaró a EL PAÍS. Tellitu reduce el rechazo de las 11 ikastolas navarras y algunas vizcaínas a los diferentes modelos de gestión empresarial que defienden Igeregi y Etxezarreta, y no a planteamientos políticos.
Para restar trascendencia a la ruptura de la unidad, Tellitu recuerda que, hasta el momento, 53 de las 101 ikastolas aglutinadas en la confederación han dado el visto bueno a la cooperativa. El resto no lo ha hecho aún porque "deben convocar sus asambleas generales, donde votan los padres" y que probablemente serán después del verano.
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