21/08/2008
Un avión McDonnell Douglas-82 de la compañía Spanair se estrelló a las 14.28 de ayer segundos después de levantar el vuelo en el aeropuerto de Barajas con destino a Las Palmas. Un total de 153 de las 172 personas que viajaban en el aparato (entre ellas, dos bebés) murieron en la mayor tragedia aérea en España desde el accidente de Mejorada del Campo en 1983 (181 muertos).
El incendio del motor derecho desencadenó supuestamente el accidente. El avión, que según Spanair había pasado la última revisión en enero de este año y no había registrado ninguna incidencia desde entonces, retrasó más de una hora su salida por un fallo. La Asociación Española de Técnicos de Mantenimiento de Aeronaves atribuyó el fallo a un supuesto problema en el sistema de refrigeración. Otras fuentes señalaron que se había registrado un problema en un motor.
El aparato, de 15 años de antigüedad, cayó a la derecha de la pista y sus restos quedaron esparcidos en un radio de 200 metros. El combustible que llevaba en los depósitos -unas 15 toneladas- causó un gigantesco incendio que devoró la aeronave.
"No queda nada que se parezca a un avión. Es lo más parecido que he visto al infierno. Los cadáveres estaban hirviendo", explicó un guardia civil que trabajó en las labores de rescate. Anoche seguían hospitalizados 19 supervivientes, después de que falleciera uno de los heridos.
Editorial en la página 30
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