J. M. MARTÍ FONT - París - 07/05/2007
La Francia que quiere liberarse del corsé protector construido durante la segunda mitad del siglo XX para asumir los riesgos y beneficios de la globalización se ha impuesto a la que prefiere la tutela del Estado. Nicolas Sarkozy, de 52 años, conservador, se convirtió ayer en el presidente de la República Francesa con un 53% de los votos.
La Francia que quiere liberarse del corsé protector construido durante la segunda mitad del siglo XX para asumir los riesgos y beneficios de la globalización se ha impuesto a la que prefiere la tutela del Estado. Nicolas Sarkozy, de 52 años, conservador, se convirtió ayer en el presidente de la República Francesa con un 53% de los votos frente al 47% de su contrincante, la socialista Ségolène Royal, de 53 años. En la pugna entre los dos modelos que se han batido en una intensa campaña, ha ganado la voluntad de avanzar y tomar riesgos, frente a la protección. "El pueblo francés ha elegido romper con las ideas, los hábitos y los comportamientos del pasado", dijo Sarkozy.
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