25/02/2003
El último eclipse total de Sol del milenio apagó ayer la estrella por
completo durante unos dos minutos en una franja de 14.000 kilómetros de
largo entre el Atlántico norte y el golfo de Bengala. Millones de personas
en Europa y Asia tuvieron la oportunidad de ser testigos oculares del
fenómeno. Los europeos se sumaron masivamente a la fiesta del Sol Negro y
colapsaron las carreteras y los trenes que conducían a las zonas donde la
penumbra iba a ser más notoria. Sin embargo, las nubes estropearon la
fiesta en muchas áreas. Prueba de la expectación es que en la City
londinense se dejaron de hacer negocios por valor de 25.000 millones de
pesetas ante la desbandada de los empleados. En los países islámicos, la
reacción fue distinta. La población acudió a las mezquitas para rezar. A
pesar de las advertencias, los hospitales tuvieron que atender a personas
con daños en los ojos. En España, donde el eclipse sólo fue parcial y se
siguió con menos pasión, hubo al menos 30 lesionados.
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|---|---|
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