29/11/2007
Gobierno y PSOE han optado por no molestar a la Iglesia católica, pese a los ataques que reciben de los obispos y de su cadena de radio. A los gestos del Ejecutivo con la financiación de la Iglesia o la representación gubernamental en solemnes actos en el Vaticano, se une ahora la renuncia de los socialistas a parte del ideario que incluyeron en su programa electoral de 2004.
El partido en el Gobierno no incluirá en su programa electoral propuestas sobre la regulación de la eutanasia o la despenalización del aborto. Iniciativas incumplidas en ambos terrenos figuraban ya en el programa con el que José Luis Rodríguez Zapatero consiguió la victoria en 2004. Los socialistas tampoco incluirán en el programa de 2008 la modificación de los acuerdos entre Iglesia y Estado, pese a que sectores del partido reclaman su reforma en profundidad.
Para que no afecte a los bolsillos de los electores, el PSOE se ha decantado también por renunciar a crear nuevos impuestos. Miembros de la Ejecutiva Socialista habían planteado la creación de una ecotasa sobre la gasolina para dedicar más dinero a combatir el cambio climático, pero la dirección del partido rechazó la idea ante el impacto negativo que podría tener en el electorado.
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- 29-11-2007
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