RAFAEL MÉNDEZ - Madrid - 30/06/2008
Las comunidades autónomas deciden sobre el urbanismo, promueven o bloquean energías renovables, y apuestan por el coche o por el tren. Todo esto son factores esenciales para la emisión de gases de efecto invernadero. Y sin embargo es el Gobierno el que responde por los aumentos continuos de esas emisiones de gases que hacen que España sea el país industrializado que más se aleja del objetivo fijado por el Protocolo de Kioto hace 10 años para luchar contra el calentamiento global.
Medio Ambiente ofrece por primera vez datos detallados por autonomías
Aragón y Asturias contaminan más al producir energía para otras regiones
El modelo de crecimiento basado en la construcción ha pasado factura
El tráfico aéreo tiene parte de la culpa de las generadas en Canarias
El acuerdo -en verdad un subacuerdo tomado dentro de la UE a partir de un objetivo común- sólo le permitía a España emitir en 2010 un 15% más que en 1990 y ya emite un 50% más que entonces. Madrid, Andalucía, Baleares, Canarias, Valencia, Murcia y La Rioja son las autonomías que más han aumentado sus emisiones (todas por encima del 75%) entre 1990 y 2006. El Ministerio de Medio Ambiente, que había mantenido hasta ahora ocultos estos datos por comunidades, acaba de publicar la información.
Las emisiones se pueden medir de muchas formas (per cápita, en relación con el PIB, en total...). Cada una beneficia a una comunidad, y aunque las que suspenden podrán matizar sus resultados, EL PAÍS ha optado por medir el aumento desde 1990, como el objetivo marcado para España por el protocolo de Kioto. Y aunque las autonomías con más emisiones son aquellas con un fuerte carácter industrial o de generación de electricidad con carbón (Asturias y Aragón) no son éstas las que más han aumentado sus emisiones. Son, lógicamente, las que han tenido un mayor crecimiento económico, de población y urbanístico (Madrid, Baleares, Comunidad Valenciana o Murcia). Medio Ambiente alerta de que su inventario no siempre coincide con los que, con metodología propia, elaboran algunas autonomías.
- Andalucía. Con un 18% de la población española, genera el 15,10% de las emisiones de España. Es decir, está por debajo de la media en emisiones per cápita. Y sin embargo, en 2006 emitía ya un 78,71% más gases de efecto invernadero que en 1990. En el mismo periodo su población ha aumentado sólo el 12,33%. Cada español emite de media 9,69 toneladas de CO2 al año, y cada andaluz 8,2 (aunque en las comunidades muy turísticas la población flotante no aparece en las estadísticas).
- Aragón y Asturias. Aragón ha aumentado su emisión de gases de efecto invernadero un 59,09% mientras que su población sólo ha crecido un 6,4%. Mantiene uno de los ratios de emisión más altos de España, con 22,64 toneladas por habitante, más del doble de la media nacional. Esto se explica por la quema de carbón para producir electricidad en Teruel y el amplio uso de gasóleo para calentar los hogares. Por estas distorsiones, fuentes de Medio Ambiente recomiendan fijarse más en el incremento para ver quién lo ha hecho bien o mal antes. La electricidad producida en Teruel no se consume allí, sino en Madrid o Valencia, donde en teoría no constarían como contaminantes. Algo parecido a lo que ocurre con Asturias, que ha aumentado sus emisiones un 31,71% (casi 20 menos que la media) pero es la más contaminante, con 28,45 toneladas per cápita (el triple que la media). Pero allí se produce parte de la electricidad y acero para el resto de España, en procesos que emiten mucho CO2.
- Baleares, Valencia y Murcia. En Baleares, las emisiones crecieron un 76,6% hasta 2006 (el último año del que se tienen datos, ya que el inventario de 2007 no está terminado). En este periodo la población creció un 30,36%. El patrón es similar al de otras comunidades mediterráneas como Valencia (un 85,86% más de emisiones y un 23,18% de población) y Murcia (80,7% y 29,02%). El desplazamiento de la población hacia la costa y su boom económico basado en modelos que consumen mucha energía (la construcción) se nota. Además, tienen grandes polos industriales como Sagunto o Cartagena.
- Madrid. Al igual que en el Mediterráneo, Madrid aumenta en población (19,49%), pero mucho más en emisiones (75,77%). Por persona (4,7 toneladas al año) está muy por debajo de la media, ya que en Madrid casi no se genera electricidad; procede de otras autonomías. La dispersión de la población en casas bajas, donde se usa el coche para todo, hace insuficiente una de las mejores redes de metro de Europa.
- Castilla y León y Galicia. Castilla y León aumentó sus emisiones un 22,4% y Galicia un 20,6%. Y ambas con una población en retroceso. Las dos tienen grandes centrales térmicas de carbón, Compostilla (León) o As Pontes (Galicia), una de las 30 centrales más contaminantes de Europa.
- Castilla-La Mancha y Extremadura. Castilla-La Mancha emitió en 2006 un 52,58% más que en 1990 y Extremadura un 67,55%. Pero mientras en el primer caso la emisión por habitante es alta (14,49 toneladas al año, tiene la refinería de Puertollano entre otras instalaciones), Extremadura tiene una de las más bajas de España (8,2). En 1990 la emisión media por habitante era de sólo 4,86 toneladas, el nivel medio al que tendrían que acercarse todos los habitantes del mundo para estabilizar la concentración de gases de efecto invernadero.
- Cataluña. Cataluña es de las regiones ricas que menos han aumentado sus emisiones. Su población ha crecido un 15% y su emisión un 49%. Se sitúa casi en la media nacional (50,63% de aumento hasta 2006 de las emisiones y 12% más de habitantes). Cataluña ha tomado medidas impopulares para luchar contra la contaminación, como limitar la velocidad por las rondas de Barcelona. Tiene una industria pesada gran consumidora de energía y, por lo tanto, contaminante.
- Canarias. Casi ha duplicado sus emisiones (crecieron un 95%), uno de los mayores aumentos en España. Y tiene un nivel elevado en emisiones por habitante (16 toneladas) pese a no ser una zona industrial, algo que se explica por el tráfico aéreo, según fuentes del sector: el carburante de los aviones que repostan allí computa.
- País Vasco, Navarra y La Rioja. En el País Vasco y Navarra las emisiones aumentaron de forma más que significativa. En la primera, un 47,38% y en la segunda, un 78,31%, pese a ser la comunidad insignia en la generación con energías renovables. La Rioja registró el mayor aumento porcentual de toda España: un 139% más en 2006 que en 1990.
- Ceuta y Melilla. Han sufrido importantes aumentos, pero Ceuta emite 5,77 toneladas por habitante al año y Melilla 4,9.
El resultado de este mapa, muy condicionado por políticas nacionales -como la elección de la cesta energética- pero también autonómicas y municipales, es que el Gobierno asume que no podrá cumplir con Kioto. A pesar de ser uno de los países líderes en energías renovables (ya producen un 20% de la electricidad), harán falta más de 3.000 millones de euros para pagar en cupos de emisión e invertir en energía limpia en los países en desarrollo.
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- 30-06-2008Página 1 de 3
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Jesús
- 01-07-2008 - 00:24:35h
En la Comunidad Valenciana, el presidente Camps presume de su Plan Eólico. Lo llama la "joya de la corona" mediomabiental. En realidad es, lo ha convertido en un lucrativo negocio para amiguetes. Nuestra política energética, sin políticas de eficiencia, con un urbanismo desaforado y desordenado, es un desastre. Por el propio futuro de la energía eólica, es urgente matizar y denunciar los parques eólicos mal ubicados, y que solo persiguen maximizar los beneficios empresariales. Es urgente diferenciar y denunciar la deseable colaboración del mundo empresarial, de los casos de corrupción. El "todo vale" no puede ser admisible, y creo que es el principal enemigo para el desarrollo de esta energía. El gobierno central debería poner orden cuanto antes, y los grupos ecologistas no caer en el error de apoyar cualquier cosa. De lo contrario, puede extenderse la la idea de una energía "antipática". No pueden obviarse ciertos problemas de sus instalaciones cuando están mal ubicadas. Ambos, gobierno central y ecologistas tienen una importante y difícil responsabilidad . En España ya hemos tenido varios avisos. Varios planes que han tenido que ser revisados con el consiguiente retraso. El más escandaloso: el canario.
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Un Insensato
- 30-06-2008 - 17:53:13h
El Gobierno de España está de acuerdo en reducir la contaminacion; pero las Comunidades Autonomas son las que tienen que cumplir con dicho acuerdo por que es competencia suya; esto es lo mismo que la M-501, competencia de la CAM, que no cumple con las normas establecidas y sin embargo Bruselas castiga al Gobierno de España: otro tanto con las Tablas de Daimiel; Castilla la Mancha tenia que haber metido mano a los agricultores, por sobreexplotar el acuifero del Guadiana; resultado, no hay acuifero y no hay agua en las Tablas. Como siempre el Humanoide Caberniculos, cuando toca algo es para destruir no para construir.
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Cantabro
- 30-06-2008 - 15:35:55h
Me ha encantado ver como un artículo tan riguroso la única comunidad autónoma que se han pasado por alto es Cantabria. Tanto da. Al ritmo al que vamos, en un par de siglos no habrá comunidades autónoma, países o planeta por el que preocuparse.
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barbole
( http://www.barbole.com/ )
- 30-06-2008 - 10:45:48h
Es de vergüenza lo que estamos haciendo, cuantificando solo el crecimiento económico sin tener en cuenta el deterioro medioambiental. Para cumplir los compromisos de reducción de emisiones hay que poner gravámenes serios e incentivar el uso de energías alternativas, y no se está haciendo lo suficiente.
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Antonio Mª
- 30-06-2008 - 10:21:06h
Y dale con las nucleares... ¡en Francia como si quieren poner una nuclear en cada hogar! Con las nucleares es peor el remedio que la enfermedad... 30 años llevan avisando el movimiento ecologista del futuro que nos esperaba, pero claro, la gente sólo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena. Las soluciones siguen pasando como entonces por una mejor gestión de los recursos y del gasto energético, y de la investigación en nuevas tecnologías, las alternativas, esas que tan poco interés han tenido hasta ahora, claro, cuando sale más barato poner un litro de cava al coche que de gasolina! ¡Y de un cambio de mentalidad, señores!, que todavía todo lo que lleva la etiqueta de "Ecológico" suena a artículo de lujo, como si llevase un plus, cuando de lo que estamos hablando es de vivir con SENTIDO COMÚN, y no de despilfarrar hasta que todo explote y luego tratar de arreglarlo... Empicen por ustedes mismos, señores políticos...
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