España fracasa en su intento de dirigir la Agencia de Renovables
Marín, exsecretario de Energía, cae ante el canditato de Kenia
El exsecretario de Estado de Energía Pedro Marín no dirigirá la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena). El organismo decidió ayer en Abu Dabi, por 76 votos a 36, que el director general sea el keniano Adnan Amin, que ejercía como director interino desde octubre propuesto por el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. Su nombramiento deberá ser ratificado hoy por la asamblea. Una portavoz informó por teléfono a este diario de la votación. Un total de 148 Estados han firmado el estatuto del organismo, que aún no es formalmente agencia de la ONU.
España aspiraba por segunda vez a la dirección de Irena, la agencia que impulsó junto a Alemania y Dinamarca para apoyar las renovables en todo el mundo. En junio de 2009, Juan Ormazábal perdió por 63 votos a 60 frente a la francesa Hélène Pelosse. La votación fue chocante porque como sede salió Abu Dabi (un emirato petrolero) mientras que la presidencia recayó en Francia (un país nuclear). Alemania se quedó con una sede secundaria y España sin la dirección.
Pelosse tuvo una gestión muy polémica y dimitió después de un año y tres meses en el cargo. Se abrió entonces de nuevo la votación para la dirección y España optó por repetir candidatura con Pedro Marín, entonces secretario de Estado de Energía con Miguel Sebastián, que llegó a la ronda final junto al keniano.
Las empresas españolas de renovables están entre las líderes mundiales. Aunque algunas han sido críticas con Marín, veían como una oportunidad que un español pusiera en marcha la agencia.
En la asamblea, Marín estuvo acompañado por el actual secretario de Estado de Energía, Fabricio Hernández, entre otros cargos. El Gobierno consideraba incierto el resultado de la votación, pues muchos países no habían avanzado cuál sería el sentido de su voto. Sí temía la influencia de Ban Ki-moon a favor del director interino.
En los últimos años, España ha presentado sin éxito candidaturas a la Organización Mundial de la Salud (Elena Salgado), el Organismo Internacional de la Energía Atómica (Luis Echávarri), y dos veces a Irena. El exministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos opta ahora a dirigir la FAO.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Últimas noticias
Campanadas 2026, de Pedroche a José Mota: baratas, escasas y recicladas
Estopa y Chenoa: correctos, cada uno en su mundo en unas campanadas que no pasarán a la historia
Un tribunal sentencia a Javier López Zavala a 60 años de cárcel por el feminicidio de Cecilia Monzón
‘Cachitos Nochevieja’ celebra los primeros 2000 con el canto del cisne de Sonia y Selena y una nueva ristra de rótulos irónicos
Lo más visto
- Jubilarse a los 66 años y 8 meses llega a su fin: la nueva edad de retiro de 2026
- Un petrolero perseguido por Estados Unidos en el Caribe pintó una bandera rusa en un intento de escape
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”
- La Audiencia Nacional avala la decisión de Robles de retirar el nombre de Franco a una bandera de la Legión
- Crece el “analfabetismo religioso”: dos de cada diez catalanes no saben qué se celebra en Navidad




























































