EMILIO DE BENITO - Madrid - 18/01/2008
Reino Unido se ha puesto a la cabeza de la investigación en células madre embrionarias. Por primera vez, un país ha permitido crear embriones híbridos usando óvulos de vaca a los que se inserta el núcleo de una célula adulta humana (es la llamada transferencia nuclear o clonación terapéutica). El objetivo es investigar con células madre lo más parecidas posibles a las humanas, para a partir de ellas generar todo tipo de tejidos e incluso órganos. Los investigadores tienen puesto en este material biológico sus esperanzas para tratar enfermedades que van desde la diabetes al alzhéimer pasando por las lesiones medulares.
El material biológico debe destruirse a los 14 días de su desarrollo
Científicos de EE UU afirman haber clonado células de dos hombres
La técnica autorizada ayer por la Autoridad para la Fecundación y Embriología Humana (HFEA) tiene la ventaja de que no necesita usar óvulos humanos (siempre escasos y cuya obtención supone una gran molestia para las mujeres). En principio, los dos grupos que podrán trabajar con esta técnica están en el King's College de Londres y en la Universidad de Newcastle. El permiso es anual, y se dará caso a caso.
Si los ensayos tienen éxito, el resultado será un híbrido que tendrá un 99% de material genético del donante (el que está en el núcleo), y un 1% de la vaca (el de las mitocondrias, unos orgánulos que están en el citoplasma de la célula). Una vez realizada la transferencia, la célula se activa para que empiece a dividirse, en un proceso similar al de los primeros pasos tras una fecundación. A los 14 días -nunca después-, cuando se obtiene una pelota de células en cuyo interior están las células madre, la quimera se destruye. A partir de ahí se puede investigar la obtención de diversos tejidos o el efecto de fármacos.
La creación de quimeras (seres que sean una mezcla de varios seres vivos) no es, en el mundo científico, una hipótesis. En España se permite que un espermatozoide fecunde un óvulo de vaca para probar el material de un donante masculino, aunque el resultado se destruye a los dos días. El proceso inverso (animales con genes o células humanas) es una constante en los laboratorios de medio mundo. Se implantan tejidos procedentes de personas en ratones para probar su reacción a ciertos fármacos, células para comprobar la evolución de algunas enfermedades, o genes en bacterias para fabricar insulina, por ejemplo.
Incluso los fármacos más avanzados en el tratamiento del cáncer, los llamados anticuerpos monoclonales (como el herceptin), se obtienen a partir de ratones a los que se les introducen células tumorales humanas. Luego el resultado (los anticuerpos creados por el ratón) se inyectan en la persona. Y nadie se escandaliza.
Pero la técnica también tiene sus críticos. Cabría la posibilidad de que los científicos, en lugar de destruir el embrión híbrido en su fase de blastocisto, lo implantaran en un útero de mujer. Si el proceso se hiciera con éxito, se podría llegar, hipotéticamente, a engendrar un ser mayoritariamente humano, pero con una parte animal. Aunque los expertos opinan que el dilema es más moral que práctico. Lo normal sería que la mujer rechazara ese implante.
Si esta técnica genera algunos rechazos, más los provoca cuando todos los componentes (el óvulo y la célula de la que se le transfiere el núcleo) son humanos. En este caso se podría conseguir un clon de la persona que dona el núcleo celular, y sería más fácil que se desarrollara en un útero de mujer.
Esto es lo que científicos de Stemagen Corporation de La Jolla (California) afirman que han conseguido. El ensayo se ha publicado en la revista Stem Cells. Según los científicos, habían conseguido clonar con éxito las células de un hombre por el método de la transferencia nuclear.
El anuncio no ha despertado grandes expectativas. La sombra de Hwang, el científico surcoreano que había afirmado que había clonado seres humanos cuando era falso, planea sobre estos trabajos, ensombreciendo todos los anuncios.
Además, la clonación en humanos es algo que se espera, sobre todo después de que se haya conseguido con otros mamíferos, desde monos a ovejas. En el artículo los autores afirman que detuvieron el desarrollo del embrión a los 14 días, pero no pudieron obtener células madre, porque destruyeron el blastocisto para verificar que era idéntico genéticamente al donante. Y lo era en 1 de 25 casos.
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- 18-01-2008Página 1 de 2
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Jordi (Estudiante de Biotecnologia de la
- 18-01-2008 - 13:25:01h
Un gran articulo de El País y sin duda un gran avance cientifico.
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Anticatolico
- 18-01-2008 - 11:49:33h
Es un gran avance en la ciencia ya que se pueden curar muchas enfermedades graves o tambien que no se hereden.La iglesia ha ralentizado mucho el avance de la ciencia por el tema de la moralidad,pero ellos prefieren que cojas sida a utilizar condones...No estan de acuerdo con todo.La iglesia como siempre estoy seguro que sino hubiera interferido en esa epoca(en la que se hacian autopsias de cadaveres para aprender) ahora tendriamos muchos mas adelantos.
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Pablo Coach
- 18-01-2008 - 11:43:36h
Estamos locos de generar seres, mitad hombre-mitad animal, y matarlos depués... eso es manipular la vida (aunque sea a nivel celular). El fin no justifica los medios.
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Chema
- 18-01-2008 - 11:34:16h
Manuel, vuelve a leerte el articulo, que no es eso lo que esta comparando, esta hablando de las quimeras, y en ese casi si que se puede comparar este nuevo avance con la obtencion de anticuerpos monoclonales
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Jose
- 18-01-2008 - 08:37:35h
Seguro que esta técnica permitirá avances en el conocimiento de la etiología de distintas enfermedades. Pese al revuelo mediático que se ha generado a raíz del permiso de las autoridades británicas para generar embriones híbridos es importante aclarar que la obtención de embriones híbridos a partir de humano y animal no es algo nuevo. Desde 1978 se han venido desarrollando técnicas para la visualización de cromosomas de esperma humano basadas en la fusión de espermatozoides humanos con óvulos de hamster desprovistos de zona pelúcida. Esta técnica, denominada "test del hamster" permite la observación directa de los cromosomas humanos una vez que comienza el desarrollo del embrión, lo cual permite el diagnóstico de alteraciones cromosómicas en algunos casos de infertilidad masculina.
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Pretenden dar más libertad a los científicos británicos
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