ELPAÍS.com - Madrid - 23/04/2008
Los trabajadores de la central nuclear de Ascó (Tarragona) supieron del escape radiactivo ocurrido en noviembre por los medios de comunicación, que denunciaron la fuga a principios de este mes, según informa la Cadena SER, que señala que ni siquiera tuvo conocimiento de los hechos el personal más cualificado. Una vez se conoció lo sucedido, el mensaje de la dirección de la instalación a los empleados fue que no había ningún problema y, por tanto, no había de qué preocuparse. "Si juntas todas las partículas radiactivas en un bocadillo y te lo comes, no sería peligroso para la salud", fue uno de los mensajes que recibieron de la dirección.
Carlos Bravo, portavoz de Greenpeace, afirma que los trabajadores denuncian que la fuga fue mucho mayor de lo que reconoció el Consejo -
Eugeni Vives confirma que los trabajadores de la central de Ascó no se enteraron de la fuga hasta cuatro meses después -
La organización ecologista Greenpeace afirma que los trabajadores de la central denuncian que la fuga fue más grave que lo que asegura el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que indicó que fue cien veces superior a lo reconocido inicialmente por la dirección de la planta.
Según Carlos Bravo, portavoz de Greenpeace, "los trabajadores afirman que (los niveles) son bastante superiores a los que se han dado a conocer estos días atrás, que fueron estimados de forma muy precipitada bajo la presión de la dirección, a la que culpabilizan del asunto, y que tampoco habían tenido en cuenta las partículas que se han encontrado en los últimos días durante los trabajos de búsqueda".
Ayer se conoció que la central permitió, en la tarde del lunes, la salida de un camión contaminado cargado con chatarra que recorrió más de 60 kilómetros hasta Reus, donde una empresa de reciclado detectó la radiactividad. Además, han aparecido más restos de la fuga ocurrida en noviembre y ocultada durante cuatro meses en los alrededores de la planta: un punto de "ligera contaminación" en un talud a la orilla del Ebro, según el CSN.
Las pruebas radiológicas efectuadas hoy a 25 alumnos del instituto de educación secundaria de Torroella (Girona), que el pasado mes de febrero visitaron Ascó, donde en noviembre se produjeron las emisiones de partículas radiactivas, han dado negativo, ha informado el portavoz de la central, Eugeni Vives.
Los controles se han realizado en el Colegio Maristas de Girona con la misma unidad móvil de la empresa Tecnatom en la que ayer se revisó a los alumnos de 4º de la ESO de los Maristas, al profesorado y al conductor del autocar del colegio que viajaron a la central nuclear a principios de este mes, y que dieron también todos ellos negativo.
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