Las políticas represivas no reducen el consumo de drogas
La legislación y la persecución policial no son determinantes en las prácticas de la población frente a las drogas. Ésta es una de las conclusiones de un metaestudio (un trabajo hecho a base de combinar otros existentes) que ha elaborado un equipo internacional dirigido por Louisa Degenhardt, de la Universidad de New South Wales en Sidney (Australia).
En el artículo, que se publica hoy en PLOS, se han revisado datos de 17 países tan dispares como EE UU, España, Japón y Nigeria. Las conclusiones se centran en las cuatro sustancias más consumidas: alcohol, tabaco, cannabis y cocaína. Aparte de la influencia de las políticas represivas (EE UU lidera el uso de las ilegales, aunque sus leyes son mucho más estrictas que las españolas, por ejemplo), sí se observa una diferencia entre géneros (los varones toman más sustancias que las mujeres), aunque esta diferencia tiende a disminuir.
En 16 de los 17 países más de la mitad de la población adulta ha bebido alcohol. Nueva Zelanda es líder con el 94,8%. En España la proporción es del 86,4%. El mínimo lo marca Suráfrica (40,6%).
Sobre el tabaco también hay enormes diferencias. Los datos van del 16,8% de personas que han fumado en Nigeria al 67,4% de Líbano. En España la cifra está en el 53,1%.
Sustancias ilegales
En las sustancias ilegales la horquilla se estrecha. En el consumo de cannabis el máximo lo marca Estados Unidos (42,4%), y el mínimo China (0,3%). España queda en la parte media de la tabla (15,9%).
EE UU destaca en el uso de cocaína. La ha probado el 16,2%. España es tercera, con el 4,3%, detrás de Nueva Zelanda. En siete países la tasa es inferior al 1%.
También hay un estudio por edades de inicio en el consumo. De 15 a 21 años hay más proporción de bebedores en Alemania, Nueva Zelanda, Francia y Bélgica (más del 60% en los cuatro países). En España lo ha hecho el 52%. Los últimos de la lista son Suráfrica e Israel.
En general, señalan los autores del informe, hay una distribución geográfica común a todas las drogas. Los países europeos, Estados Unidos, Nueva Zelanda -en los primeros puestos en todas las clasificaciones- y Japón tienen tasas más altas de consumo. África y Asia los tienen más bajos.
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