CRISTINA CASTRO - Madrid - 22/09/2009
Los logros educativos de los hijos están fundamentalmente en manos de sus padres y, más concretamente, en su nivel educativo. Un ejemplo: el 73% de los hijos de universitarios que nacieron en la década de los setenta han estudiado una carrera, mientras que tan sólo lo ha hecho el 20% de aquellos cuyos padres no eran universitarios.
El hecho de que los padres sean universitarios otorga claras ventajas educativas, según el último informe de Caixa Catalunya Informe de la inclusión social en España 2009. Estas son que estos padres son más proclives a escolarizar a sus hijos antes de los tres años, que transmiten a sus hijos más aspiraciones y que poseen más recursos educativos y culturales.
Existen otros factores que también inciden en las tasas de logros educativos, como el género - los chicos se gradúan en ESO un 16% menos que las chicas -, la estructura del hogar - el abandono escolar prematuro es un 86% más alto en las familias monoparentales a igualdad de condiciones sociales - y el origen - los inmigrantes tienen, por razones económicas y de entorno, menores tasas de educación secundaria y post obligatoria -.
El tipo de colegio (privado, público o concertado) en relación a los resultados favorece mucho a los colegios privados pero, según el estudio, que ha extrapolado los datos estadísticamente, los resultados prácticamente se igualan.
Respecto a la influencia del equipamiento de los colegios en los resultados escolares, Pau Mari-Klose, director del estudio, ha querido incidir en que "no es tan importante en relación con la educación de los padres y el entorno". "No podemos seguir echando la culpa a las escuelas sin políticas públicas de familia, sin que haya más acceso a la escolarización temprana, porque así no vamos a conseguir elevar el nivel educativo", ha asegurado Mari-Klose.
Por comunidades autónomas, se ve la influencia de un menor nivel económico en las tasas de graduación universitaria y en el abandono escolar. Esto traza una línea separadora norte-sur en la que quedan hacia abajo (y desfavorecidas) Extremadura, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía y Canarias. Además, Murcia y Canarias presentan unas tasas excesivamente bajas que se deben, a juicio de Mari-Klose, a las características de un mercado laboral que no demanda tanta mano de obra cualificada. Para el fracaso escolar, Baleares presenta mayor abandono en relación a la situación económica, que podría explicarse, según Mari-Klose, igualmente a la estructura del mercado laboral.
Las conclusiones del estudio hacen hincapié en el protagonismo de los padres frente a todos los actores en el mundo educativo, pero también a la necesidad de desarrollar políticas públicas de apoyo para los más desfavorecidos, que necesitan ese complemento en el acompañamiento de la educación (mecanismos de compensación, como clases de apoyo).
En este sentido, los autores del estudio son optimistas respecto al futuro. El aumento progresivo del nivel educativo de los padres favorecerá el de las nuevas generaciones y, en relación a la crisis, también apuntaron a su carácter de oportunidad por la disminución de oportunidades de trabajo tempranas en la hostelería y la construcción, por ejemplo, que pueden desincentivar a los jóvenes del mercado laboral rápido e incitarlos a seguir estudiando.
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pablo
- 23-09-2009 - 11:35:47h
Hay un dato que no se suele cuantificar porque, simplemente, no es elegante que exista. Pero la elegancia en muchas ocasiones es la carcasa que intenta esconder esa pequeña parcela de favoritismo que se da, en todos los órdenes que conforman el sistema educativo. O, es que acaso la patrimonialización por ejemplo, de cátedras universitarias que pasan machaconamente de padres a hijos, sobrinos o hijos de colegas es algo que sólo yo he tenido que observar y padecer. Efectivamente, se hereda. Pero no sólo se hereda la inteligencia; doctores tiene la iglesia y supongo que será un hecho contrastado. Pero también se heredan los favores, los empujoncitos que ayudan a llegar algo más arriba de lo que uno merece, y la eliminación de competidores mucho más válidos y dotados porque, simplemente, ni ellos ni sus progenitores son nadie. No son elegantes.
117
Paco
- 23-09-2009 - 11:14:02h
El estudio tonto de la semana. Mi padre graduado escolar de los de "antes" y a mi madre le cuesta leer y escribir. Yo estoy acabando la tesis doctoral y mi hermana ADE. Es más creo que es justamente lo contrario. El hecho que para ellos tener estudios fuera imposible provoca que hagan hincapié de su importancia en sus hijos.
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tarambaina
( http://simpiedad@msn.com )
- 23-09-2009 - 11:13:03h
Yo debo ser la excepcion. Mi padre es albañil, yo estudie una ingenieria con becas y saque una oposicion sin esfuerzo. Ahora me voy a doctorar y estoy esperando a que salga una oposicion para presentarme. Soy un superdotado y lo hago todo bien sin esfuerzo.
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Nicolás
- 23-09-2009 - 11:11:22h
Yo creo que las conclusiones de este informe hay que ceñirlas a la sociedad de hoy, una sociedad en la cual muchos alumnos conciben la educación como una obligación, y por tanto desafían a dicha obligación. Otra cosa somos los alumnos de los años 60, 70 y 80 en donde, debido en muchos casos a la humildad de los padres, no cualificados o con cualificación muy básica, concebían la educación de sus hijos como una oportunidad de mejorar y así lo transmitían a sus hijos. Yo si estoy de acuerdo con el informe pero ceñido a la sociedad de hoy.
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Antonio Alvarez
- 23-09-2009 - 11:07:26h
MIs dos hijos están en la universidad . Yo tengo 57 años y no he ido a la unversidad, pero no se necesitan estudios universitarios para saber que tus hijos tienen derecho a la mejor educación que su inteligencia y mis posibilidades económicas permitan.
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