Miércoles, 10/2/2010, 08:02 h

ELPAIS.COMOpinión

JUAN JOSÉ MILLÁS

El chaflán

JUAN JOSÉ MILLÁS 02/03/2007

 
Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 323233 votos
Imprimir   Enviar

La esquina es tanto un concepto arquitectónico como moral. Por eso llamamos esquinado a un tipo de trato difícil. Por eso no hay, en el imaginario colectivo, una esquina sin bar. Voy al bar de la esquina. Espérame en el bar de la esquina. He encontrado al abuelo en el bar de la esquina, etcétera. La esquina es también el sitio de trabajo de las putas. De ahí quizá el invento del chaflán, donde, al menos según los hábitos lingüísticos, parece que no hay bares ni putas. Tampoco el término achaflanado posee connotaciones peyorativas. Achaflanar significa, simplemente, dar a una esquina forma de chaflán. Ergo el chaflán es moralmente hablando superior a la esquina.

Las autoridades pidieron hace ya una semana a los periódicos que renunciaran a publicar anuncios relacionados con la prostitución. Que cerraran esa esquina tan rentable. Lo hicieron a propósito del debate sobre si reconocer o no el oficio más antiguo del mundo. Una vez tomada la decisión de no legalizarlo, solicitaron la ayuda voluntaria de las empresas periodísticas, pues parece que se puede prohibir la prostitución, pero no su publicidad. Incluso se puede prohibir la prostitución, pero no su práctica. De hecho, la prostitución, si lo hemos entendido bien, continuará siendo legal, aunque no estará regulada. Lo que quiere decir que la única ley a la que se plegará será la del mercado (y quizá la de las mafias). Si esta esquina es rentable, tendrá un nivel de ocupación alto. Si no, se quedará desierta (a menos que pongamos un bar).

Hasta ahora sólo el gratuito 20 Minutos ha atendido el ruego de las autoridades. Ni siquiera aquellos que en sus editoriales condenan el comercio del sexo han renunciado a los beneficios de la prostitución. Tampoco los que editan suplementos religiosos y cuyos columnistas hablan de Dios con la confianza con la que usted y yo hablamos de nuestro cuñado. Todos los editores continúan en la esquina, con su bolso de piel marrón, meneando el abanico. Ello me sume en un desconcierto a ratos moral y a ratos urbanístico. Me declaro, en lo urbanístico, partidario del chaflán. En los temas de conciencia, en cambio, prefiero la esquina. Pero yo soy un particular desorientado. Las instituciones deberían estar más achaflanadas.

Vota
Resultado Sin interésPoco interesanteDe interésMuy interesanteImprescindible 323233 votos

¿Qué es esto?Compartir:

Facebook  delicious  technorati  yahoo meneame myspace

Puedes utilizar el teclado:

aumentar texto disminuir texto Texto   

Si te ha interesado esta información, te recomendamos:

Otras ediciones

Última hora

 
Últimas Noticias
Hora Noticia
06:50 El 'Endeavour' se acopla a la Estación Espacial Internacional
05:47 El Senado del estado de Nueva York expulsa a un legislador tras agredir a su pareja
05:05 Peugeot lanza en México el primer automóvil con Internet
04:51 Honda llama a revisión a 440.000 vehículos
03:23 RAMÓN
 
 
 
 
 
asociados otros medios

© EDICIONES EL PAÍS, S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid (España)

Canal de la Sociedad de la Información