Hasta el 2001 en la memoria histórica el 11 de septiembre
era el día del golpe con que Pinochet, dirigido e sponsorizado
por los Estados Unidos, derrocó en 1973 en Chile al
gobierno democrático de Salvador Allende. Desde el
2001, el 11 de septiembre será recordado como el día
en que las torres gemelas del World Trade Center de Nueva
York fueron destruidas por un ataque terrorista suicida y
sobretodo como el día en que Estados Unidos tembló
frente a la constatación de no ser inviolable. Años
de investigaciones y millones de dólares gastados en
sofisticadas medidas de protección se desintegraban
junto con las torres. El impacto fue tan grande que la unanimidad
de los comentarios y los análisis resultó más
aterradora del atentado mismo.
En medio de toda aquella mezcla explosiva de dolor, terror,
humillación y furor, los net.artistas neoyorquinos
tuvieron una respuesta extremadamente rápida y a la
vez profunda, sincera y sobretodo valiente. "Los enemigos
de las libertades civiles están utilizando esta tragedia
como una especie de oportunidad. La opinión pública
está polarizada, no queda espacio para la crítica
pacifista y nadie se pregunta por qué los EEUU se han
convertido en un blanco" afirma Andy Deck en la página
War Without Winners que lanza tan sólo una
semana después del atentado.
Alex Galloway, fundador de Rhizome, tarda unos días
más en lanzar el Carnivore
Art Proyect, basado en el software homónimo
utilizado por el FBI
para capturar los contenidos de los mensajes electrónicos
y los datos del tráfico en Internet. El proyecto se
desarrolla en dos fases. La primera consiste en la construcción
de un sistema de interceptación de las informaciones
transmitidas vía Internet en un área específica
de una red local (por ejemplo de un museo o una empresa) y
los convierte en sonidos, imágenes y animaciones. La
segunda consiste en poner los datos recogidos por el Carnivore
Server a disposición de todos los usuarios de la
red, y especialmente los net.artistas, para que los reinterpreten
de forma creativa.
Empiezan Entropy8Zuper con Guernica,
un mundo virtual en 3D devastado por la violencia humana,
habitado por criaturas y objetos generados a partir de los
datos del Carnivore Server. Después Tom Betts
convierte estos datos en una obra sonora Modem,
Joshua Davis en unas imágenes fractales Amalgamatmosphere
y Mark Napier en una obra conceptual, Black&White,
donde intenta establecer relaciones y analogías entre
la realidad física y la virtual.
El destino quiso que un pionero en el uso artístico
de Internet, Wolfgang Staehle retransmitiera la tragedia en
vivo y en directo en la vanguardista Postmaster
Gallery, incorporándola al mismo tiempo de
forma completamente involuntaria al disco duro de su ordenador.
Unos días antes, el 29 de agosto, Staehle había
inaugurado en la Postmaster su última instalación
basada en tres webcams, dirigidas hacia otros tantos paisajes
de la ciudad. Uno de estos era el Lower Manhattan con las
Twin Towers, así que la webcam capturó las imágenes
del ataque terrorista al mismo tiempo que las cámaras
de la CNN, pero desde una lejanía que le otorgó
un estética visionaria y casi poética (Imágenes).
Staehle utilizó una webcam también para su célebre
proyecto de net.art Empire
24/7, un homenaje a la homónima película
en tiempo real de Andy Warhol, que retransmite desde 1999
la imagen del Empire State Building, a través de una
webcam situada en la sede de The
Thing, el colectivo artístico independiente
fundado por Staehle en 1991.
A lo largo de estos años la webcam se ha consolidado
como uno de los emblemas de la red, uno de los elementos más
utilizados por los creadores de tópicos y también
uno de los más presentes en el imaginario colectivo.
Arma peligrosa la webcam forma parte del amplio arsenal de
instrumentos de vigilancia pública y colectiva que
llenan nuestras ciudades. No extraña que sus potencialidades
contradictorias atraigan a los artistas. Por ejemplo los Surveillance
Camera Players, que desde 1996 actúan delante
de cualquier tipo de cámara, tanto pública como
privada y a menudo utilizan las webcams colocadas con fines
turísticos y promocionales para retransmitir sus acciones
a escala planetaria a través de Internet. Su objetivo
es reforzar el derecho a la intimidad, familiarizar el público
con las tecnologías de vigilancia de última
generación y favorecer el debate sobre su empleo generalizado
en una sociedad democrática. Sus performances suelen
ser breves pantomimas, en las que despliegan pancartas con
consignas de claro contenido político, pero siempre
irónicas y sutiles. "Jamas rompemos o manipulamos
las instalaciones: nos interesa utilizarlas en contra del
propósito para el cual fueron concebidas. Hay que desenmascarar
el falso mito de que sólo quien se siente culpable
tiene miedo a ser vigilado" afirma Bill Browne, fundador
de SCP. Precisamente 4 días antes de que cayeran las
torres, los SCP habían celebrado el primer día
internacional contra la vídeovigilancia con
acciones conjuntas delante de las webcams de siete paises
y numerosas ciudades de los Estados Unidos. Los e-mails de
amenazas y las insistentes visitas a su página web
por parte de cuerpos policiales y paramilitares, que empezaron
desde el día después del ataque, no consiguieron
detenerles. Es más les empujaron a lanzar una campaña
de web-performances contra los programas informáticos
para el reconocimiento automático del rostro, los Face
Recognition Softwares. "Las industrias tecnológicas
vinculadas a la seguridad cotizan al alza y no tienen ningún
reparo en sacar provecho de la confusión y el miedo
de la ciudadanía" sostiene Brown.
Internet con sus mil potencialidades consolida su papel como
herramienta para la acción directa. Lo demuestra también
Ricardo
Dominguez, cofundador del Electronic Disturbance Theater,
que entre otros proyectos organiza sit-in virtuales, acciones
de protesta que utilizan Internet como campo de batalla, cuyo
objetivo es desactivar temporalmente determinados websites.
Para participar es suficiente descargar desde el sitio de
Electronic Civil Disobedience, una pequeña
aplicación denominada FloodNet,
cuyo empleo simultáneo por parte de muchos usuarios
permite bloquear el website elegido como blanco. Tras realizar
acciones en apoyo del movimiento zapatista de Chiapas y atacar
las webs de numerosas instituciones económicas, políticas
y militares, incluido el Pentágono, el ECD se
reactiva para las protestas antiglobalización y con
motivo del G8 de Génova y desde entonces sigue convocando
acciones periódicas.
El año acaba con una contundente constatación:
They
Rule, Ellos Mandan, un proyecto del artista y periodista
Josh On que revela las conexiones ocultas en el mundo de las
altas finanzas. They Rule explora el sistema económico
estadounidense a través de los datos de las cien principales
compañías del país. Un simple clic sobre
una de ellas hace aparecer los nombres de los miembros de
su consejo de administración. Otro clic sobre la persona
que se quiere "investigar" y aparecen las demás
empresas en las que desempeña un cargo directivo. Los
usuarios no pueden añadir otras compañías,
pero si web relacionadas con las reseñadas y sobretodo
pueden dibujar mapas de las conexiones que han descubierto.
"No se trata de una base de datos, sino de un proyecto
artístico que permite visualizar gráficamente
las relaciones entre los más poderosos del mundo. Es
un estímulo para la investigación y la reflexión,
no una representación definitiva de la realidad"
matiza On, mientras que en el monitor se van desplegando las
conexiones entre los que mandan...