
EL ARTISTA EN SU LABERINTO
Más allá de sus contribuciones
al “net.art contra la guerra”, Andy Deck se reconfirma
como uno de los artistas más geniales que trabajan en, con
y para Internet, con Collabyrinth,
un proyecto sobre el open source, el diseño de interfaces,
la interactividad, la tridimensionalidad y los espacios públicos
digitales. En la primera fase, Deck pone a disposición de los
internautas un software gráfico y les invita a dibujar unos
iconos que posteriormente el programa almacena en una base de datos.
En la segunda etapa el usuario puede navegar en un sugestivo entorno
tridimensional formado por los iconos dibujados por los anteriores
visitantes del proyecto. Los apasionados de videojuegos se darán
inmediatamente cuenta de que el espacio es un homenaje a las primeras
versiones de juegos de lucha en primera persona como Doom o Quake.
Sin embargo, en este caso, las armas del usuario son las herramientas
de dibujo, los pinceles que le permitirán modificar a su placer
los iconos que conforman el entorno.
Otro laberinto, pero zoomórfico es la propuesta
del colectivo francés Lecielestbleu, formado por Kristine Malden,
Frédéric
Durieu y el músico y cineasta Jean-Jacques Birgé.
Su PuppetTool
es una aplicación interactiva en Flash que funciona
on line y permite al usuario realizar asombrosas animaciones. Los
pingüinos
que desafían la fuerza de gravedad en toda clase de evoluciones
aéreas, los mosquitos inalcanzables que involucran el usuario
en una batalla de astucia, el baile surreal de los caballos o las
jirafas voladoras, son sólo algunos ejemplos de las posibilidades
del PuppetTool. “Estas animaciones son poesías algorítmicas.
El poema no es un texto, sino un código informático
formado por operaciones matemáticas, efectos aleatorios y
errores o fenómenos imprevistos y no deseados” afirmaron
Lecielestbleu, durante su visita a Barcelona en el marco del festival
OFFF 2003,
donde presentaron también una aplicación audiovisual
concebida para la ocasión y bautizada PixelByPixel,
donde cada pixel de la pantalla genera un sonido y un grafismo diferente.
Los laberintos luminosos y aéreos de Rafael
Lozano-Hemmer encuentran una nueva representación en Amodal
Suspension, concebido para la inauguración
del nuevo centro de media art de Yamaguchi en Japón. La octava
pieza de arquitectura relacional de Lozano-Hemmer permite a los internautas
enviar mensajes breves
desde Internet o el móvil a la web del proyecto, donde
un programa los transforma en una secuencia de flashes luminosos
proyectados en
el cielo japonés convertido en una enorme pizarra electrónica.
A lo largo de 24 días el proyecto recibe más de
400.000 visitantes de 94 países, que envian más
de 10.000 mensajes. Durante este periodo se instalaron módulos
de acceso a la pieza en 27 museos y centros de arte incluyendo
el Macba de
Barcelona.
La vida digital del artista, formada por los datos
almacenados en su ordenador se convierte en una obra de arte. El artista
en
cuestión
es Cory Arcangel, conocido por su empleo creativo de videojuegos
y tecnologías lúdicas obsoletas como las consolas
Nintendo y Atari y miembro de Radical
Software Group, el grupo que firmó el
Carnivore
Project.
Gracias a un encargo de Turbulence, Arcangel lanza los Data
Diaries, que
recogen su memoria digital a lo largo de un mes de su vida: enero
2003. Páginas
web, e-mails, documentos, música y datos de tráfico
contenidos en la RAM son transformados por la mentalidad hacker
del artista en 31 audiovisuales, realizados “haciendo creer
al Quicktime Player que la memoria del ordenador es un vídeo”.
El resultado son 11 horas de imágenes abstractas, de combinaciones
de pixels en movimiento, tanto en versión color como en
blanco y negro.
Los net artistas van estrechando lazos con el
sistema del arte y, especialmente en Nueva York, se empiezan a ver
exposiciones
personales
de artistas como Jodi en el Eyebeam,
Mouchette en
la Postmasters Gallery, Mark Napier y Golan Levin en Bitforms,
posiblemente la primera galería
de arte del mundo especializada en software art. En la Postmasters,
la galería donde se retransmitieron
en directo las imágenes del 11S a través de las
webcam de una obra de Wolfgang
Staehle,
Perry Hoberman presenta su exhibición Accept,
donde mezcla medios tradicionales y nuevas tecnologías
para hacer una sátira de la evolución del concepto
de “propiedad
intelectual”, un término que - según el artista-
enfatiza negativamente la idea de posesión de los productos
del pensamiento humano. Con la misma mirada irónica, la
muestra aborda también otros temas de actualidad como el
control oculto sobre el ciudadano, la privacidad en Internet y
los problemas relacionados
con el envio de mensajes no deseados.
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