
Bueno, yo no era más que un informático más con ciertos conocimientos de inglés y enamorado desde niño, gracias al Cosmos de Sagan, del espacio. Internet me dio la oportunidad de encontrarme con otros chiflados como yo, y eso ya era bastante, así que me pasaba un montón de horas en los foros de proyectos SETI. Un buen día a finales del 2002, un tipo genial al que no conocía de nada dejó un anuncio: "Se buscan traductores voluntarios interesados en astronomía". Fue entonces cuando entré en un reducido grupo de locos por el espacio llamado Astroseti. Aquellos chicos traducían del inglés al castellano para que otros, con menos suerte y menos conocimientos que ellos, pudieran aprender lo que acontecía en, por ejemplo, la agencia espacial norteamericana. Después de mi llegaron más, y como aquello crecía me ofrecí a organizarlos para traducir la web del NASA Astrobiology Institute. La web seguía recibiendo más y más visitantes y entonces sucedió lo impensable, la NASA nos enlazó, lo cual era tanto como considerarnos sus traductores oficiales, pero aún hubo más, mucho más. En agradecimiento por la labor altruista la agencia nos invitó a ir a California para que asistiéramos en San Francisco a la convención bianual de Astrobiología. Fuimos dos personas, Emilio González (el fundador de Astroseti) que fue quien dejó aquel mensaje que cambió mi vida en aquel foro, y yo. Lo recuerdo todo como un sueño, allí conocí en persona a Frank Drake, el hombre de la ecuación, el mismísimo ayudante de Carl Sagan en misiones míticas como las Pioneer. Hablé amistosamente de historia con Baruch S. Blumberg, premio Nóbel en medicina 1976, escuché en directo a Arthur C. Clarke desde Indonesia y paseé por la Universidad de Berkeley junto a David Anderson (responsable informático del proyecto Seti@home) mientras hablábamos de política. Hoy Astroseti es una de las páginas webs divulgativas más conocidas del mundo hispano y recibe millones de visitas anualmente. ¿Dónde estaría sin internet? Probablemente preguntándome que se sentiría al estrechar la mano de alguien como Frank Drake.

Transcurria el mes de octubre del año 1997, cursaba el tercer ciclo de la universidad, por un error administrativo fui expulsado de la Universidad por 52 dias, por aquellos dias en la casa de un amigo vi como alguien le regalaba un nuevo suplemento de un diario local que no querian, yo vi en la caratula a Paul Mc Mc Carthney y me lo lleve a casa, era la revista Intermedia que hablaba de Internet, me entere de su existencia a traves de esta revista, al poco tiempo lei "Camino al futuro" de Bill Gates y empeze a frecuentar las cabinas de Internet y al poco tiempo reemplaze las aulas por los ordenadores de las Cabinas Internet, mis navegaciones se volvieron interdiarias y lo hacia a veces de madrugada, desde entones cada viernes religiosamente iba a amanecerme en Internet con una lista de prioridades, ni navidad ni mi cumpleaños eran impedimentos para dejar de ir, gracias a que los dueños de las cabinas eran amigos mios de la universidad.Afortunadamente no tuve adiccion al chat ni messenger, recien cree mi messenger en el 2003 pese a usar hotmail desde el principio. Con el trasncurrir de los años me gane la fama de ser uno de los mejores buscadores, no habia software que no crackee ni informacion que no encuentre, luego gracias a una amiga, entre al diseño web, queria hacer algunas animaciones para ella, ella nunca me hizo caso hasta el dia de hoy, pero por años fue mi musa de inspiracion, ahora le estoy eternamente agradecida pese a no saber que fue de ella, asi supe de Flash, HTML, y diseño web, los foros reemplazaron a mis libros encontrando informacion y codigos que necesitaba, empeze hace algunos años a empaparme de software libre, lo cual fue paradojico ya que el libro que cambio mi ida fue el bestseller de Bill Gates de 1996. Ahora soy freelance en Peru, me dedico al diseño web, tengo mi pagina personal, vendo dominios, dicto seminarios y desarrollo proyectos personales a otras personas, ya que me gusta realizar los sueños de otros, proyectos comerciales son pocos hasta ahora que he realizado, los amigos se volvieron aleatorios con el tiempo, me encerre en mi pequeño universo, pero asi como perdi muchos amigos logre conseguir otros nuevos que hacian lo mismo que yo. Mi vida cambio 360 grados nunca mas volvi a las fiestas y conseguir novia se me hizo casi imposible, reconoci que era un geek en esta epoca y como tal asumi un proyecto personal por querer cambiar el mundo a mi manera, primero con mi blog de tecnologia y luego con un periodico online de tecnologia que lanzo en los sgte dias. Resumir estos ultimos años no podria hacer, solo puedo decir que estuve en cada suceso importante que ocurrio en la web: Napster, Gmail, ICQ, Blogs, Audiogalaxy, Google Earth, edonkey, bittorrent, podcast, etc. Quizas tomando las frases de Jeff Bezos, un dia me imagine teniendo 80 años haciendo revista de mi vida, y no podria haberme preocupado acabar la carrera universitaria, pero lo que nunca me perdonaria era forma seria tomar parte del auge de Internet.
La generación de nuestros padres y abuelos, tan sólo sufrían uno o dos cambios tecnológicos en su vida: el teléfono, la televisión, etc... En cambio, la generación actual, no para de sufrir cambios. Transiciones entre tecnologías que quedan obsoletas en un par de años o que alteran de tal forma nuestras vidas que no podemos eludirlas. Hace unos cinco años, si te ibas de erasmus, lo más seguro que la vía de comunicación inmediata con la familia fuera el telfono, fax e incluso correo ordinario (ese que va en sobre y un sello). Las llamadas costaban una fortuna y tan sólo podías oir la voz de la otra persona. Los ordenadores, internet, la banda ancha, las cámaras digitales y webcams han revolucionado por completo nuestra forma de permanecer unidos, pese a las largas distancias. Todo esto ya es conocido por todos nosotros, pero ahora, cada vez que hablo con mi família, ellos me ven casi en tiempo real y me escuchan perfectamente. Esto tiene un valor emocional y humano que no tiene precio. El efecto es el mismo que hablar cuando uno está en la cocina hablando con su madre por la ventana que está en la galería. No se pueden tocar, no se pueden enviar objetos, pero la voz y la imagen es tan cercana que no hay melancolía posible. Lo mismo ocurre con internet. Sabes que hay miles de kilómetros separándote, que por más que te acerques a la pantalla no podrás tocarlo, pero las reacciones a la voz y la imagen son inmediatas. Si ejecuto el programa tracert desde mi ordenador en la habitación de Helsinki hacia la casa de mis padres en Alboraia (Valencia), descubro que cada paquete enviado hacia mi casa, atraviesa 17 routers, con un retardo (ida+vuelta) de 126 milisegundos por cada paquete. Esto quiere decir que cada vez la información atraviesa 10000 km y nosotros sin darnos cuenta. Cada paquete es leido por los routers, que calculan la mejor ruta para el destino y lo reenvían. Así infinitas veces, de forma transparente y fiable. Ésto es un cambio tecnológico y no lo de la rueda. Todo esto para decir que es maravilloso disponer de tecnologías brillantes y eficaces que me permiten ver que mi abuelo sigue al pie del cañón, que a mi hermana le han cambiado el "look" y que mi padre y mi madre sonrien cada vez que ven los píxeles que me representan agitándose en la pantalla del ordenador. http://hecgamar.blogspot.com/2005/10/la-familia-y-la-tecnologa.html.
Internet llegó para pegar mi culo a la silla. Hace unos años debía recorrer las salas de infumables casinos buscando una buena mesa de poker, llena de lindos pececillos, donde sentarme a ganar el pan. En la actualidad, "pescar" se ha convertido en una actividad mucho más placentara, ya que tan sólo debo sentarme ante mis 4 monitores para encontrar mi sustento. Así cambió internet mi vida. La convirtió en mucho menos glamourosa.
Si hace 5 años me hubiesen dicho que no iba a tener internet, me habría vuelto a poner los auriculares y habría seguido con lo mío. Hoy en día estar una semana sin internet dista poco del infierno de Dante. Veo la tele menos de 30 minutos al día, incluyendo la publicidad, con lo que en contenidos apenas la veo. Internet es mi forma de relacionarme con el mundo. Si quiero saber noticias sobre algo miro en páginas web (Efe, Reuters...). Leo libros en PDF sin imprimir siquiera. Me fío más de los blogs que de lo que me dicen por ahí que dicen. Me muero por tener una Palm o un móvil WiFi para no tener que estar atado a un ordenador y poder leer noticias y blogs mientras viajo en metro o espero a un amigo. Colaboro con una empresa de juegos estadounidense, y toda mi relación es por email, imposible por teléfono, no sólo por precio sino por diferencia horaria. Cuando busco un comercio no se me ocurre coger las páginas amarillas, sino buscarlo en internet. Suelto mis problemas y mis alegrías en mi blog. Más aún, me niego a estudiar informática pero estoy aprendiendo CSS para que mi blog quede exactamente como a mí me gusta y que les guste a los demás. Siento cierta simpatía amiguetil por blogueros y comentaristas de los que apenas conozco su nickname pero con los que me gustaría charlar. La mensajería instantánea siempre abierta, si alguien me quiere decir algo, ahí estaré, o en su defecto, lo leeré luego. Es también la mejor forma para quedar con los amigos o hacer planes con más gente. En un bar también estaríamos todos juntos, pero en internet tenemos toda la información que nos haga falta. He estado 3 meses en Italia y la gran dificultad para conectarme hizo que estuviese poco más que incomunicado con mi familia, mi novia y mis amigos. Aun así, cada vez que podía escribía en mi blog mis aventuras, y así, aunque no hablase regularmente con mi gente, sabían de mi experiencia y mis peripecias. Simplemente internet me da alas pa ir a donde quiera. Cuando he tenido algún problema con la conexión por el cual he estado un par de días sin poder conectarme, no hago lo mismo. Cuando estoy en el ordenador con conexión puedo llegar a cualquier parte y participar en miles de cosas de todo el mundo, enriquecer y enriquecerme. Cuando no tengo conexión no soy más que un individuo gris encerrado en un cubículo al que llama habitación, con un ordenador.