Ganadora de la carrera de damas
Margarita Monterrubio Álvarez (Barcelona)
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Margarita. |
Tras el madrugón, esta mañana hemos tenido el placer
de degustar diferentes tipos de patatas, conocidas en el lugar como
papas, y que hemos mezclado con diferentes tipos de quesos. Con el
estómago lleno y, nada más terminar la degustación,
nos hemos dirigido al centro del pueblo para participar en una carrera
típica e histórica que tiene lugar aquí cada
año.
Esta vez nos tocó a todas el defender a la Ruta Quetzal BBVA
y, entre ellas a mí, que llevo el nombre de Margarita Monterrubio
Álvarez y que tuve la suerte de entrar en primer lugar en la
meta señalada.
Como han dicho mis compañeras, se conmemoraba en la carrera
la huída de Catalina de Euraso conocida como "la Monja
Alférez". Fue una temeraria mujer que viajó a América
y se disfrazó de hombre para alistarse en el Ejército,
padeciendo muchas penurias en pleno siglo XVII. Catalina asesinó
a un hombre que la maltrataba en la ciudad de Ayacucho y, tras esto,
huyó al convento de las Clarisas en busca de refugio.
En la carrera, en la que yo he participado junto a mis compañeras
de Ruta Quetzal BBVA, dimos en primer lugar una vuelta a la Plaza
de Armas para después ascender al convento por las calles de
la ciudad. Esta carrera tiene la peculiaridad de ser exclusivamente
para mujeres, que en este caso no superábamos la mayoría
de edad.
La distancia que hemos recorrido se acerca aproximadamente a un kilómetro,
pero contaba con una empinada cuesta al final, que le daba un tono
fatigante además, influía la altura de unos 3.000 metros,
a la que no estábamos acostumbrados en absoluto.
Al final, tuve la suerte de entrar de primera y ahora estoy relatando
esta crónica. Llevaré el ramo de rosas, al menos en
recuerdo, para Terrassa (Barcelona) donde nací. También
recibí como premio la felicitación de espectadores,
autoridades de la ciudad y de la Ruta. Asimismo, las monjas clarisas
nos obsequiaron con una bolsa de galletas artesanas hechas por ellas
mismas y nos han entonado un hermoso cántico de bienvenida
a través de sus rejas de clausura.
Todavía quedó tiempo para visitar talleres de confección
de telares y recorrer la ciudad. Los bomberos de Ayacucho se han acercado
hasta nuestro campamento en el Colegio Mariscal Cáceres para
darnos una refrescante ducha.
Y, por la tarde un acto especial: representación de El Quijote
en conmemoración de la fiesta celebrada en la Corte de Pausa,
que es el actual Departamento de Ayacucho, en noviembre de 1607, con
el que se celebraba entonces el nombramiento del Virrey del Perú,
Don Juan de Mendoza y Luna, Marqués de Montesclaros, lo cual
consta en un documento escrito, con las siguientes palabras históricas
que se relatan en nuestro Anuario de Ruta: "A esta ora asomó
por la plaza el cavallero de la Triste Figura Don Quijote de la Mancha,
tan al natural y propio de cómo le pintan en su libro, que
dio grandíssimo gusto verle
"
Y así, con pena, nos hemos despedido de Ayacucho, una ciudad
muy acogedora. Mañana temprano partiremos hacia Castrovirreyna.