Eudald Domenech, consejero delegado de Techfoundries, presentó el futuro inmediato del consumo audiovisual. Domenech comenzó su ponencia con el documental de ficción de Robin Sloan y Matt Thompson augurando un futuro aciago para los medios tradicionales, en el que el principio del fin de los medios tradicionales comienza con el nacimiento de Internet.
En la ruta de la transformación de la industria de medios, una de las paradas importantes es la televisión digital. Es el comienzo de una nueva manera de ver la televisión, en la que el telespectador es quien decide cómo y cuándo. La posibilidad de elegir, programar, grabar e interactuar va a redefinir el modelo de consumo y producción de los contenidos y la publicidad.
Los telespectadores van a multiplicar sus opciones, pero a veces tener demasiadas posibilidades es casi como no tener ninguna. Alguien ha de ayudarles a decidir, destacó Domenech. La televisión digital terrestre ha multiplicado la cantidad de canales y de programas y seguirá haciéndolo. Para no naufragar ante tan prolífica oferta, los espectadores precisarán intermediarios de la información o “infomediarios”, neologismo inventado por el autor John Hagel.
Los grabadores de vídeo personales (PVR en sus siglas en inglés) otorgan control y autonomía al espectador, que puede grabar los programas que le interesan de inicio a fin aunque la emisión se haya retrasado, cambiado de hora o de día, entre otras opciones. A la “inteligencia” del dispositivo se suma la de guías televisivas más sofisticadas que las actuales, un producto de “infomediación” para guiar al ciudadano. El objetivo de Techfoundries es posibilitar ambas.
Es el comienzo de una nueva manera de ver la televisión, en la que el telespectador es quien decide cómo y cuándo