Sadam Husein, el dictador implacable que gobernó Irak durante más de 24 años y que puso en jaque al mundo occidental, ha muerto en la horca a los 69 años de edad. El que lograra ser uno de los hombres más poderosos del mundo árabe, no ha podido evitar la ejecución de la condena a pena de muerte por sus crímenes contra la humanidad.