Laico, socialista y nacionalista, Sadam Husein logró ser uno de los hombres más poderosos del mundo árabe. El líder iraquí fue un dictador implacable con sus enemigos durante 24 años, desde que tomara el poder en 1979.No tenía las armas de destrucción masiva que dijo Bush, pero eso -a la postre- fue lo de menos. Tras la guerra y la invasión de Irak, en 2006 fue juzgado y condenado a muerte por la matanza de 148 chiíes en 1982.