Tras su detención el 13 de diciembre de 2003, EEUU entregó a Sadam Husein a las autoridades del nuevo gobierno iraquí el 29 de junio de 2004. Al dictador, y a once de sus colaboradores, se les acusó de la matanza de 143 chiíes en la ciudad de Dujail, al norte de Bagdad, en 1982.