Ocho meses después del inicio de la guerra de Irak, Estados Unidos logró capturar a Sadam Husein el 13 de diciembre de 2003. Cansado y con una larga barba, el poderoso caudillo de Irak fue detenido en un pequeño zulo situado en una aldea cercana a su feudo de Tikrit. El ex dictador no opuso resistencia .