44,5 millones de franceses estaban llamados a las urnas. Sarkozy, candidato conservador, fue el elegido para suceder a Chirac. Las elecciones celebradas en Francia concluyeron con una de las concurrencias más altas durante la V República. El índice de participación en la segunda vuelta rozó el 85%, superior al 83,7% de la primera, celebrada el pasado 22 de abril. Se trata del índice más alto alcanzado en unas presidenciales desde 1981, cuando FranÇois Mitterrand venció con una participación del 85,85%, y uno de los más elevados desde 1965, superado sólo por las elecciones de 1974, cuando la participación alcanzó el 87,33%.
La masiva concurrencia a las urnas es señal del fuerte deseo de cambio de los franceses, según las primeras valoraciones políticas y sociológicas.
Doce candidatos, de los que cuatro son mujeres, pretendían conquistar la presidencia de la V República en los próximos cinco años. Todos ellos habían cumplido el requisito establecido por la ley: lograr 500 firmas de cargos electos (alcaldes, consejeros regionales o departamentales y parlamentarios). De cara a la segunda vuelta, tan sólo estarán Nicolás Sarkozy y Ségolène Royal. En la pasada convocatoria electoral tan sólo fueron ocho los candidatos.
Nicolas Sarkozy, a la entrada del Elíseo
Aparte de estos, estaban el ultraderechista Jean-Marie Le Pen, los ultraizquierdistas Arlette Laguiller y Oliver Besancenot, la comunista Marie-George Buffet y la verde Dominique Voynet. La lista la completaban el soberanista de derechas Philippe de Villiers, el izquiedista Gérard Schivardi, el representante del movimiento anti-globalización José Bové, y el candidato del partido Caza Pesca Naturaleza y Tradición (CPNT), Frédéric Bihous..
Una de las explicaciones para que la lista fuera tan abundante está en que en las elecciones legislativas funciona el sistema mayoritario a dos vueltas que deja fuera a todas las formaciones incapaces de establecer alianzas de cara a una segunda vuelta. Así, partidos como el Frente Nacional de Le Pen, con un 18% de votos se queda fuera del Parlamento y otros como los comunistas, con un 3%, logran representación gracias a pactos electorales.
Igualdad mediática
Por esta razón, muchos aprovechan las elecciones presidenciales para presentar su candidato a sabiendas de sus nulas posibilidades de ganar pero con la ventaja de poder defender durante la campaña sus propuestas en los grandes medios de comunicación a escala nacional, que tienen la obligación de dar información de todos los candidatos.
El mandato presidencial es de cinco años, un periodo más corto que los siete años que duró el primero de Chirac, quien ha acumulado 12 años al frente del Elíseo. Al contrario que en EEUU, la Constitución no limita el número de mandatos presidenciales a dos, pero la bajísima popularidad de Chirac tras el no francés a la Constitución Europea y la ola de violencia juvenil en los barrios conflictivos junto a recientes problemas de salud, como un accidente cerebral vascular, han acabado con las tentaciones del veterano político neogaullista de intentar reeditar su mandato. A partir de ahora, será Nicolas Sarkozy el que presida la República Francesa
París - 18-06-2007 -
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Las claves del programa del vencedor de las elecciones, Nicolas Sarkozy.