François Bayrou, el candidato revelación de estos comicios, era, paradójicamente, el más europeísta de los que estaban en liza. Proponía retomar la idea de una Constitución europea y poner a la UE en el centro de su política internacional. Ningún otro candidato se había mostrado tan abiertamente partidario de impulsar la construcción europea.
La reforma constitucional también estaba en el programa del candidato centrista. Su propuesta de una VI República era rechazada por la gubernamental UMP con el argumento de que supondría una vuelta a la IV República, un sistema que el partido conservador consideraba tremendamente inestable y que rigió Francia tras la Segunda Guerra Mundial provocando mayorías muy débiles y constantes cambios de Gobierno.
Bayrou tuvo la osadía de definirse como candidato antisistema y sus propuestas formaron un popurrí de ideas socialmente progresistas y económicamente liberales. Económicamente, centró sus propuestas en el área que mejor conoce: la agricultura y prometió proteger el mundo agrario francés, al tiempo que mostró su rechazo a la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Sus posibilidades aumentaron cuando Royal volvió al clasicismo del Partido Socialista Francés y cuando Sarkozy coqueteó con la extrema derecha. Si hubiese conseguido batir a Sarkozy, nuevo presdiente de la República, y a Sègoléne, se habría convertido en el segundo presidente centrista de la historia francesa tras Giscard d’Estaing (1974-1981).
París - 18-06-2007 -
París - 18-06-2007 -
París - 18-06-2007 -
- 04-06-2007 -
Madrid / París / Berlín - 16-05-2007 -
París - 15-05-2007 -
París - 11-05-2007 -
El Director adjunto de EL PAÍS analiza los resultados de los comicios en su blog
Las claves del programa del vencedor de las elecciones, Nicolas Sarkozy.