Licenciado en Arquitectura y Decoración por la Escuela Oficial de Cinematografía, Fernando Colomo comienza su carrera en el cine independiente. Dirige y produce varios cortos junto a Miguel Ángel Díez. Entre sus primeros trabajos destacan “En un París imaginario” (1975), “Usted va a ser mamá” (1976) y, sobre todo, “Pomporrutas imperiales” (1976).
 |
|
|
| |
|
|
|
|
|
| |
|
En 1947, dos presos políticos, Nicolás Sánchez- Albornoz y Manuel Lamana, escapan de los trabajos forzosos en el Valle de los Caídos. Basada en ese hecho real, “Los años bárbaros” reconstruye, con aire de comedia, la huida hacia la libertad de los jóvenes estudiantes con la ayuda de dos cómplices norteamericanas. El viaje en un descapotable por la España de la posguerra se convierte en un descubrimiento del amor y la libertad. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
En 1977, ya en el terreno del largometraje, dirige su “opera prima”, “Tigres de papel”. Este primer filme, junto con “¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?” (1978), se convierten en modelos de la denominada “comedia madrileña”. Con su tercer largo, “La Mano Negra” (1980), consigue el premio a la mejor película en el Mystfest de Italia.
Durante la década de los ochenta realiza nuevos trabajos, producidos y dirigidos por él: “Estoy en crisis” (1982), protagonizada por José Sacristán; “La línea del cielo” (1983), rodada en Nueva York; “La vida alegre” (1987), con la que obtuvo un gran éxito de público y consiguió el Goya a la mejor actriz para Verónica Forqué, y “Bajarse al moro” (1988), exitosa comedia basada en la obra teatral de José Luis Alonso de Santos.
De mediados de los ochenta es “El Caballero del Dragón” (1985), apasionante narración de ciencia-ficción y un giro en su carrera interpretado por Harvey Keitel, Klaus Kinski y Miguel Bosé. Durante esta época, Fernando Colomo alterna la dirección con la producción de películas de otros directores.
Con “Rosa-Rosae” (1993), historia sobre el enfrentamiento entre dos mujeres interpretadas por Ana Belén y María Barranco, regresa a la comedia. Del mismo género es “Alegre ma non troppo” (1994), galardonada como mejor película en el Festival de Cine de París. Su siguiente largometraje, “El efecto mariposa” (1995), es una coproducción con Francia y Reino Unido que obtiene un gran éxito en taquilla. Posteriormente dirige “Eso” (1997), premio al mejor telefilme internacional en el Festival de Múnich. En 1998 dirige “Los años bárbaros”, ambientada en la Guerra Civil e interpretada por Ernesto Alterio, Jordi Mollà, Juan Echanove y José María Pou, fue preseleccionada para cinco premios goya. Llegan después las comedias “Cuarteto de La Habana” (1998) y “Al sur de Granada” (2002).
La ironía y el humor se entremezclan magistralmente en todas sus películas, dando lugar a un tipo de comedia muy personal. Por su peculiar filmografía, Fernando Colomo se ha convertido en uno de los directores más respetados del cine español de los últimos tiempos.
|