Miguel Albaladejo nace en 1967 en Alicante. Desde pequeño tuvo clara su vocación de fabricante de imágenes, vocación que cultivó en sus continuas escapadas al cine del pueblo, propiedad de sus padres. Su mundo va poblándose de historias distintas, aunque el futuro realizador prefiere sobre todo las que hablan de situaciones cotidianas.
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La carrera artística de Chelo no ha sido brillante. Sus sueños de éxito se han quedado en los restaurantes y hoteles de la costa en los que actúa. Pero las cosas van a cambiar. Tras el reencuentro con el que fuera el amor de su vida, Toni, un buscavidas de poca monta, Chelo decidirá sacar partido a todo su ingenio. La muerte de los sentimientos y el deseo de venganza conducen a los protagonistas por senderos insospechados en los que se mezclan la comedia y el drama. |
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Antes de embarcarse de lleno en la dirección, Albaladejo trabaja como meritorio de producción en “El sueño del mono loco”, de Fernando Trueba. Colabora también en el equipo de dirección de “Todos a la cárcel”, de Luis García Berlanga, y participa en la producción de varios documentales de Elías Querejeta.
En la década de los noventa codirige “Sangre ciega” (1994) y rueda en solitario los cortos “Cenizas a las cenizas” (1993), “La vida siempre es corta” (1994) y “Cachorro” (1996). Pero, será en 1998 cuando estrene su primer largometraje, “La primera noche de mi vida”, que fue nominada al premio Goya al mejor director novel.
Al año siguiente estrena “Manolito Gafotas” (1999), de la que es guionista junto a la escritora Elvira Lindo. Manolito Gafotas, personaje creado por Elvira Lindo, toma cuerpo en la gran pantalla y sus peripecias en el barrio madrileño de Carabanchel se convierten en un éxito de taquilla, como ya lo habían sido sus libros, sobre todo para el público infantil.
Su tercer largometraje, “Ataque verbal” (2000), se desarrolla a través del diálogo de catorce personajes. Antonia San Juan, Fedra Lorente, Antonio Resines, Sergi López, entre otros, integran el reparto. Su siguiente filme, “El cielo abierto” (2001), es una historia de amor imposible en la que Albaladejo firma el guión de nuevo con Elvira Lindo. A Emilio Gutiérrez Caba su interpretación en esta película le vale el premio Goya al mejor actor de reparto. En 2002, “Rencor” es un paso más en su carrera. Protagonizada por Lolita y Jorge Perugorría, esta cinta, con una banda sonora llena de éxitos, es un nuevo acercamiento a los sentimientos y los hechos cotidianos. Lolita, en un personaje que parece creado a su medida, consigue el Goya a la mejor actriz revelación. Tras este éxito estrena “Cachorro” (2004), una historia de sentimientos que mezcla la comedia sentimental con tintes dramáticos.
A través de cada una de sus películas, Miguel Albaladejo ha ido dando forma a una mirada sencilla y cercana, logrando con ella un espacio propio en la cinematografía española.
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