Montxo Armendáriz nace en Olleta, Navarra, en 1949. Estudia en los Salesianos de Pamplona, y es en el salón de actos de la escuela mientras asiste a la proyección de películas donde comienza su fascinación por el cine. Sin embargo, Armendáriz acaba escogiendo una sorprendente vocación: profesor de electrónica.
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La vida cambia pero el monte sigue ahí, abrupto y hermoso. Así lo ha visto, y lo ha sentido, Tasio toda su vida. En el bosque, jugando, crecerá y en él encontrará el sustento para su familia. Con 14 años, necesidad obliga, se hará carbonero y ya de adulto esta actividad y la caza furtiva le servirán para mantener a su mujer, Paulina, y a su hija. A pesar de que las circunstancias del momento obligan a los hombres a acomodarse a un trabajo fijo y emigrar a la ciudad, Tasio prefiere mantener su libertad personal y vivir en el monte, en la más absoluta soledad. |
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La adquisición de una cámara superocho le permite acercarse al mundo de la filmación, tarea que, al principio, compagina con su labor docente. A comienzos de la década de los ochenta realiza diversos cortometrajes que obtienen muy buenas críticas y le dan el empujón definitivo para lanzarse al cine. Gracias al apoyo del productor Elías Querejeta, realiza su primer largometraje, "Tasio" (1984), filme que sigue las distintas etapas de la vida de un hombre nacido en la sierra de Urbasa y al que dan vida Garikoitz Mendigutxia en la infancia, Isidro José Solano en la adolescencia y Patxi Bisquert como Tasio adulto.
En su segunda película, "27 horas" (1986), se centra en el ámbito urbano y en un grupo de jóvenes atrapados por la heroína. El tándem profesional Armendáriz-Querejeta da a comienzos de los noventa un nuevo fruto: "Las cartas de Alou" (1990), una mirada sincera al mundo de la inmigración africana en España. Tras recibir la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, cinco años más tarde dirige "Historias del Kronen" (1995). Basada en la novela de J. A. Mañas, este filme de factura realista narra la vida de unos jóvenes de espíritu hedonista, que viven al límite intentando escapar de la realidad. La película obtiene un enorme éxito comercial, además de recibir el Premio Goya al mejor guión adaptado.
En su siguiente obra, vuelve de nuevo al mundo rural con "Secretos del corazón" (1997), una conmovedora historia contada desde la mirada infantil de Javi, un niño de ocho años. El filme obtiene el Premio Ángel Azul en el Festival de Berlín y es preseleccionado a los Oscar como mejor película de habla no inglesa.
Su siguiente trabajo, "Silencio roto" (2001), interpretado por Juan Diego Botto, Lucía Jiménez y Mercedes Sampietro, es un drama humano que rescata del olvido a los maquis, la resistencia de los primeros años del franquismo. Esta película completa, hasta el momento, su carrera como uno de los directores más respetados de nuestro cine.
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