José Luis Cuerda nace en 1947 en Albacete. Estudió tres cursos de Derecho, es técnico de Radiodifusión y Televisión Programada y en el Instituto Español de Tecnología ejerció como profesor de Realización Cinematográfica.
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Tras un largo cautiverio en Túnez, Bartolomé regresa a la España de los Reyes Católicos. Su primera intención es agradecer a su tío, abad de un monasterio, su ayuda por conseguir su liberación. Pero su destino da un giro al cruzarse con Ruy, desertor del asedio de Granada, y con la única posesión de éste: una cerda. Los tres correrán mil aventuras en el camino que les conducirá a Palos de la Frontera, donde las naves de Cristóbal Colón están listas para emprender viaje. |
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En 1969 entró a trabajar en Televisión Española. Allí realizó, durante cinco años, más de 500 reportajes y documentales para los servicios informativos. Pasó después al departamento de programas culturales, donde dirigió algunos espacios dramáticos. Fue el guionista y realizador de programas como “El túnel”, “El señor de Bembibre” o “Menorca”.
Entre 1985 y 1987 trabajó como profesor en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca. Después de varios cortometrajes, en 1982 dirigió su primer largo, “Pares y nones”, que le situaría en el ámbito de los directores que cultivaban la llamada “comedia madrileña”. Con su siguiente película, “El bosque animado” (1987), inaugura en su carrera una nueva etapa caracterizada por un humor surrealista con profundo sabor español. Basada en la novela homónima del escritor gallego Wenceslao Fernández Flórez, el filme consiguió los Goya a la mejor película, mejor guión, de Rafael Azcona, mejor música original, mejor diseño de vestuario y mejor interpretación masculina protagonista para el actor Alfredo Landa.
Sólo dos años después estrena “Amanece, que no es poco” (1989), un filme muy peculiar cuya raíz se encuentra en el mediometraje “Total” (1983), que José Luis Cuerda realizó para TVE. La película muestra la vida de un pueblo español con tonos surrealistas y humor irreverente. Estos trabajos, junto con el largometraje “Así en el cielo como en la tierra” (1995), parecen conformar un tríptico con un elemento en común: el humor del absurdo.
A principios de los noventa, tras estrenar “La viuda del capitán Estrada” (1991), Cuerda dirige “La marrana” (1992). La película es una singular interpretación del V Centenario que nos muestra las peripecias de dos pícaros que viajan con un cerdo por la España del siglo XV. También en los noventa dirige “Tocando fondo” (1993) y “La lengua de las mariposas” (1999), premiada con el Goya al mejor guión. José Luis Cuerda, director, productor y guionista, es, también, el verdadero descubridor del brillante director Alejandro Amenábar.
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