Iván Zulueta nace en San Sebastián en 1943. El cine forma parte de su vida desde pequeño, su padre fue director del Festival de San Sebastián. Inquieto y transgresor, como lo será su obra, tras abandonar su ciudad natal, en 1963 se embarca en un mercante con destino a Nueva York. Allí estudia en la Arts Students League. A su regreso se matricula en la Escuela Oficial de Cinematografía, donde encuentra a una persona que influirá de manera especial en su carrera: José Luis Borau, cineasta, productor y profesor de Zulueta.
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José Sirgado, director de películas de Serie B, se siente insatisfecho. Atraviesa una crisis, creativa y personal, que se acentúa tras su segundo largometraje. Por una parte, no es capaz de terminar su relación con Ana. Por la otra, el cine con el que había soñado le parece cada vez más lejano. Además, recibe inquietantes noticias de un conocido obsesionado en descubrir la esencia del séptimo arte mientras la sombra de la heroína resulta más alargada de lo previsto. Experimental e inquietante, “Arrebato” fue la película de culto para toda una generación. |
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En 1967, como práctica de tercer curso, rueda el cortometraje “Ida y vuelta” e inicia su colaboración con la productora El Imán, creada por Borau. En 1968, Pedro Olea le llama para que colabore en “Último grito”, programa de televisión pionero del “videoclip” español. Animado por Borau, rueda su primer largometraje en 1969: “Un, dos, tres, al escondite inglés”. Esta película de estética pop, a lo Richard Lester con The Beatles, no obtiene mucha repercusión, pero la crítica la valora muy positivamente.
En la década de los setenta filma una larga serie de cortometrajes en super 8 mm., pero el más conocido es “Leo es pardo” (1976), rodado en 35 mm. También en estos años realiza diferentes series fotográficas y diseña varios carteles cinematográficos como los del reestreno de la película de Luis Buñuel “Viridiana”, o el original de “Camada negra”, de Manuel Gutiérrez, entre otros. En 1980 estrena “Arrebato”, su segundo largo, protagonizado por Eusebio Poncela, Cecilia Roth y Will More. La película, cargada de gran simbolismo, pronto se convierte en un filme de culto y en la obra más reconocida de Zulueta. Aunque no vuelve a dirigir, sí trabaja en diversas sinopsis, diseña carteles para amigos como Pedro Almodóvar -“Laberinto de pasiones” (1982) o “Entre tinieblas” (1983)- y continúa con sus series fotográficas.
Años más tarde, Zulueta realiza dos piezas para Televisión Española, “Párpados” (1989) y “Ritesti” (1991), capítulo de la serie “Crónicas del mal”. En los últimos años ha diseñado los carteles cinematográficos de “Ataque verbal” (2000), de Miguel Albaladejo, y “Leo” (2000), de su antiguo profesor de la EOC José Luis Borau.
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