Daniel Calparsoro nace en Barcelona en 1968. Su infancia y adolescencia las pasa en Fuenterrabía, hasta que se traslada a Madrid para estudiar cine. En 1989 consigue una beca para el Instituto Prat de Brooklyn, y entre 1991 y 1992 cursa estudios de Cine en la Universidad de Nueva York. A esta época pertenecen sus primeros cortometrajes, que le valen el Golden Award en el Festival de Cine Internacional de Houston y el Premio del Jurado en el Festival de Cine de Hannover.
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Una unidad de ingenieros del Ejército, perteneciente al contingente español en KFOR, recibe la orden de arreglar un repetidor eléctrico que ha dejado sin luz a una serie de poblaciones fronterizas, en un área conocida como "zona de exclusión". Durante esta misión, integrantes del pelotón, como Vidal, un joven recién llegado al Ejército profesional, o el ambicioso teniente Alonso, se verán inmersos no sólo en el conflicto bélico, sino también en una lucha interior contra sus propias convicciones. |
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A su vuelta a España realiza varios videoclips musicales, y en 1995 dirige su primer largometraje, “Salto al vacío”. Este sobrecogedor filme, que consigue terminar gracias a que entra en la producción el director Fernando Colomo, le convierte pronto en un director de culto. La película, dura y sin concesiones, muestra la supervivencia de un grupo de jóvenes marginales en la periferia de Baracaldo. “Salto al vacío” es también el descubrimiento de una joven Najwa Nimri. Gracias a este filme, el director consigue varios premios y la oportunidad de rodar su segundo largometraje, “Pasajes” (1996), con el apoyo de la productora El Deseo. Protagonizada por Charo López y Najwa Nimri, esta historia sobre el amor y el inconformismo no consigue el mismo eco que la anterior.
En su siguiente trabajo, “A ciegas” (1997), escrita, dirigida y coproducida por él, nos cuenta la historia de una terrorista que, en el último momento, se siente incapaz de cometer un atentado, lo que la llevará a una huida sin fin. Más tarde estrena “Asfalto” (2000), una historia de amor entre una joven buscavidas y dos ladrones de poca monta. Los tres viven atrapados en la gran ciudad y sus relaciones son, a la postre, su única vía de escape.
El siguiente largometraje de Calparsoro es “Guerreros” (2002), una muestra de cine bélico nada frecuente en España. A través de las reacciones de unos soldados españoles integrados en KFOR (Fuerza Internacional de Seguridad para Kosovo) para cumplir misiones humanitarias, el director nos muestra la guerra con toda su crudeza. Con un reparto encabezado por Eduardo Noriega y Eloy Azorín, la cinta no nos muestra una película bélica al uso, sino que Daniel Calparsoro nos cuenta la historia de unos personajes que llegan a descubrir en sí mismos los instintos más salvajes provocados por una situación extrema.
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