VICENTE DEL BOSQUE
'The Quiet Man'
El seleccionador ha aplicado a España su talante como jugador: pausa y educación
EDUARDO RODRIGÁLVAREZ
Del Bosque será noticia cuando pierda los nervios, pero es una noticia más que improbable. Sigue la impronta de John Wayne en The Quiet Man (El hombre tranquilo), aunque Wayne acabó aceptando la trompada más larga del cine mundial en la campiña irlandesa. Esa escena hubiera sobrado con Vicente del Bosque. Gane o pierda, le festejen o le ninguneen, Del Bosque sigue siendo el mediocampista que te engañaba con su singular porte, como de alemán aterrador. Pero que en el fondo te la jugaba con la uña del dedo gordo del pie derecho.
Como jugaba, entrena el seleccionador nacional: con pausa, con educación, con talento y con orientación. Salmantino de pro, es decir parco en palabras pero nunca en elogios a los demás, se reconoce un hijo de Madrid: "Ese equipo me enseñó todo lo que he aprendido del fútbol y de la vida. El Madrid fue mi escuela y nunca voy a renunciar a eso, pase lo que pase". Es decir le quieran o no, como le quisieron cuando había que tapar los grandes agujeros o cuando le dio dos Champions y dos Ligas, entre otras cosas, o cuando Florentino lo apartó del proyecto de los galácticos.
"El Madrid me enseñó todo lo que he aprendido del fútbol y de la vida. Fue mi escuela y nunca voy a renunciar a eso"
Del Bosque sabe distinguir las voces de los ecos y lo esencial de lo temporal, por eso llega siempre como se va, sin hacer ruido, como ha llegado a la selección tras el monumental éxito de la Eurocopa con Luis Aragonés y a sabiendas de que el siguiente reto es ganar el Mundial. Es decir, la inmensa gloria o el inmenso fracaso, tal y como se juegan los cuartos futbolísticos en España.
Su gran mérito es el consenso, en un país que siempre ha vivido adscrito a bandos enfrentados, no solo en el fútbol, y donde la defensa de uno implica el ataque del otro. Nadie discutió, sin embargo, la elección de Del Bosque como sustituto de Luis Aragonés: por su talante, en pleno fervor del talante en España, pero sobre todo por su gusto por el fútbol pleno, es decir, el que reclama la colección de futbolistas españoles que consiguieron la Eurocopa. Poco iba a tocar Del Bosque de aquel diseño arquitectónico, porque se siente reconocido en él y porque nunca le ha gustado perder el tiempo luchando contra la evidencia.
Ya era así cuando jugaba en el Córdoba, donde arrancó, o en el Castellón, donde empezó a explotar y sobre todo en el Real Madrid, donde explotó con la tranquilidad que explosiona un salmantino de pro. Siempre estuvo enamorado del balón y se le recuerdan pocos punterones que pudieran hacerle daño o romper sus costurones. Sigue igual, con ese aire de centrocampista checoslovaco de su época, el bigote en su sitio (nadie fue capaz de quitárselo) y las ideas claras sobre lo que hay que hacer con la selección española: dejarla como está y, a lo sumo, inyectarle sangre fresca. Porque la vida continúa.
Los 23 de España
Selecciona el jugador de la selección para ver su ficha
-
Xabi Alonso
- F. nacimiento:
- 25/11/1981
- Número:
- 14
- Posición:
- Centrocampista
- Equipo:
- Real Madrid
-
S. Busquets
- F. nacimiento:
- 16/07/1988
- Número:
- 16
- Posición:
- Centrocampista
- Equipo:
- Barcelona
-
J. Martínez
- F. nacimiento:
- 02/09/1988
- Número:
- 20
- Posición:
- Centrocampista
- Equipo:
- Athletic de Bilbao
- Porteros
- Defensa
- Medios
- Entrenador

























