Las claves para entender el sistema que rige el reparto de escaños en España. Ir
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Perfil
- El aliado necesario
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Agustín
Sciammarella
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Redondo Terreros a quien ya no llaman Nicolasín, puede convertirse en el elemento clave para la formación del próximo gobierno en el País Vasco, ya sea aliándose con los nacionalistas o con el PP. Él mismo ha confesado que no le disgustaría tener a Mayor Oreja (PP) en su gobierno y que el País Vasco necesita un lehendakari autoniomista, fiel a la Constitución y al Estatuto.
La situación con el PNV ha llegado a este estado después de que en 1998 el PSE-EE rompiera la cohabitación que habían mantenido durante 12 años con los nacionalistas de Xabier Arzalluz. Redondo fue el artífice de la ruptura tras conocerse la existencia de un pacto del PNV con HB cuatro meses antes de las anteriores autonómicas. Desde entonces, las relaciones con ellos se han enfriado.
Lector incansable y caminante, sus maneras frente al público en los mítines delatan sus orígenes. Hijo de un importante dirigente del sindicalismo español -Nicolás Redondo Urbieta, ex secretario general de UGT- nació en 1958 en Portugalete y pasó su infancia en la margen izquierda del Nervión, donde su padre trabajaba en la Naval de Sestao.
Hasta que con 8 años tuvo que trasladarse a las Hurdes, donde su padre había sido desterrado. Una región en el norte de Extremadura asolada por la extrema pobreza en aquella época. Unos años después, y sin que su familia lo supiera, ingresó en las juventudes socialistas. Tenía 17 años y acuño su socialismo acudiendo a la escuela clandestina de Portugalete.
Estas serán las segundas elecciones a las que se presente como
candidato a lehendakari. Las anteriores, en las que el PSOE realizaba
primarias por vez primera, se jugó la cabeza de cartel frente a
Rosa Díez. Después de aquello se ha convertido en un firme
defensor de las elecciones abiertas para la elección de los candidatos.
Pese que mantenía la opinión de no compatibilizar el cargo
de secretario general del PSE, al que había accedido en 1997, con
el de candidato a lehendakari Redondo se presentó y resultó
elegido.
Había llegado a la secretaría general desde la cabeza provincial del PSE en Vizcaya. Dio la vuelta al partido en la provincia después de desalojar a Ricardo García Damborenea en 1989 de la dirección
Después del 13 de mayo, un pacto con los nacionalistas pasará ineludiblemente por el abandono de las tesis de Lizarra, ante las que Redondo se ha mostrado muy crítico. El acuerdo que el PSOE y el PP firmaron en diciembre pasado impone esto como condición necesaria para dialogar con los nacionalistas. Redondo Terreros, junto con el líder de su partido, José Luis Rodríguez Zapatero, se apuntó un tanto con aquel pacto.
Ha sido precisamente Zapatero quien le ha apoyado para superar las presiones de quienes piden un mayor acercamiento al PNV. La puerta aún no está cerrada, pero las condiciones a los nacionalistas son ineludibles.
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