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Reconstruimos aquí la vida de los mineros chilenos que permanecieron 69 días atrapados en la mina San José, a 622 metros bajo tierra. Una emocionante operación de rescate, realizada con una cápsula diseñada con la ayuda de la NASA y seguida en directo por 1.000 millones de personas todo el mundo, devolvió a estos 33 hombres a la superficie.

Por Francisco Peregil

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A él nunca le gustaron demasiado los niños

27 años y un hijo

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Carlos Barrios

No sabe que su actual novia está embarazada

Carlos tiene un hijo de cinco años, pero llevaba más de un año separado. "A él nunca le gustaron demasiado los niños", comenta su prima Lliliam Vilches. "Él mismo decía que le entregaba al hijo tres segundos de amor y después, chao pescao. Pero con los cuerpos era diferente". Carlos llamaba cuerpos a las mujeres. Su amigo Alejandro Rojas, hermano de Víctor Zamora, otro minero enterrado, le escribió: "Acá arriba están todos los cuerpos. Así que mejor que no subas". Lo cierto es que Carlos no es el único en esa situación y que el chiste se ha mentado en relación a varios de los atrapados.

Su amigo Alejandro dice: "El Carlos es muy impetuoso, muy acalorado y altanero. Una vez, jugando un partido, se le salió la rodilla y yo se la volví a meter. Pero quiso pegarle al que le había hecho la falta. Se levantó, dio dos pasos y volvió a caerse".

"Tiene muy mal genio", comenta entre risas Nelly Bugueño, madre de Víctor Zamora. "Seguro que está despejando el camino hacia arriba con las patadas que le da a las piedras. Y después, se quedará enfurruñado con los brazos cruzados, sentado en algún sitio como un niño. Seguro que le estará echando la culpa a alguien de todo lo que le pase".

Carolina Véliz, novia de Carlos Barrios. /©Bruno Junqueira

Carolina Véliz, novia de Carlos Barrios. /©Bruno Junqueira

Su novia, Carolina Véliz, de 24 años, se muestra más indulgente: “Al Carlos le faltaba amor. Se crió con su abuelita y de mayor se ha ido a vivir con el padre. Pero él decía que yo era su tranquilidad”. Carlos conoció a Carolina siete meses antes del derrumbe. “Yo trabajo en un centro de llamadas y él venía a llamar a sus cuerpos”. El inicio de la relación fue rápido. Y una semana después del accidente, Carolina descubrió que llevaba un mes embarazada. Los psicólogos le pidieron que no dijese nada a Carlos. “No sé cómo le afectará cuando salga. Pero, de cualquier manera, yo le pienso poner a mi bebé su nombre y si es niña, será Carla”.

La madre de Carlos, Ruth Contreras, aclara que su hijo estuvo hasta los 12 años con ella, que nunca le faltó el amor de madre. “Se crió entre mi mamá, mi hermana y yo. Entre las tres lo criamos”. Ruth sostiene que Carolina no llevaba con su hijo siete meses, sino cuatro, y que no está embarazada, sino que tiene un tumor.

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