Fotos: Pablo Sánchez del Valle
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María Dueñas compró “Vértice”, la revista de Falange, por 5 euros a través de Internet. De sus páginas sacó parte de la documentación del viaje de Serrano Suñer a Tetuán, poco antes de finalizar la Guerra Civil, para la novela “El tiempo entre costuras”. Un amplísimo reportaje, firmado por Dionisio Ridruejo, en el que el en el que se abusa de los adjetivos y de la grandilocuencia, muestra al “Cuñadísimo”, como se le conocía por su vinculación con Franco, ataviado como un galán del NO-DO.
Decorada por la pianista que adora las manualidades y ha confeccionado las lámparas de su dormitorio en forma de estrella, marcos y espejos con adornos y colores inspirados en las artesanías latinoamericanas. “Yo reciclo todo” dice echando en su papelera una lata arrugada.
La relación de María Dueñas con Marruecos tiene que ver con su madre y con las historias que ella le contaba de Tetuán. El padre de María era funcionario de obras públicas y construía carreteras. La familia vivió allí hasta que regresaron a España tras la independencia. En los carteles y cuadros de Mariano Bertuchi encuentra todo el sabor de una época que le fascina. El que adorna su despacho lo compró en uno de los viajes a Marruecos.
Un cajón negro cargado de papeles y carpetas del que no ha querido desprenderse. María Dueñas puso ahí toda la documentación que utilizó para la novela cuando le puso el punto final al libro. Revistas, tesis doctorales, recortes de prensa de la época… entre tanto papel se almacenan algunos ejemplares de “Lecturas”, que en formato tabloide, como se vendía entonces, y cargada de artículos de opinión, que hacían gala del nombre de la revista, le sirvieron a la autora para las pinceladas de moda que acompañan al libro.