Fotos: Santi Burgos
Selecciona los distintos elementos de la fotografía para conocer pequeños detalles de la vida de Chema Madoz
Lo mejor del estudio es reconocer muchos de esos objetos imposibles que fotografía, a color y en tres dimensiones. “A veces tropiezo con un objeto que me parece sugerente sin saber bien por qué”, dice Madoz. “Otras veces viene primero la idea y luego lo fabrico”.
En la ventana una serie de pequeños objetos de cristal y una telaraña juegan con la transparencia, con la invisibilidad, con lo frágil. En contraste con la solidez de la manopla de hierro, mezclada entre ellos, que contiene la palabra Boom, una de sus famosas fotos.
Una fotografía descarada y un sobrio barco con velas de escuadra (otra de las “esculturas” que Madoz convierte en fotografía) en una de las mesas laterales. “La mujer "descarada" es un regalo que me hicieron de un fotógrafo inglés de los años cincuenta. No sé el su nombre. Al parecer en Londres te copiaban una foto de sus archivos por un precio módico”, explica.
Una estantería de ladrillos huecos guarda ordenadamente trozos de cuerda, palillos, un látigo, materiales diversos y de todo tipo que le sirven para construir sus elaboradas ideas. “No soy un manitas, pero tengo mucha paciencia”, dice de sí mismo.