Los aficionados del equipo ché se preguntarán cuál de las dos caras de su equipo verán. Por un lado está el equipo con problemas en la Liga y, por el otro, el que ha llegado a la final. Por la manera de jugar del rival, posiblemente veremos al segundo. En esas situaciones se siente cómodo el Valencia atual.
Al igual que contra el Atlético, el Barcelona o el Real Madrid, el sistema de Koeman apuntala la defensa y el medio del campo. El eje Albiol-Marchena da seguridad y el dúo Maduro-Baraja aporta músculo.
El centro del campo se completa con tres jugadores ofensivos, pero que en este equipo se sacrifican en ayudas a sus compañeros. En la derecha podría apostar porJoaquín o Arizmendi y parece que no dudará en la elección de Silva y Mata. Este último, suele cambiar su posición durante el partido con Villa.
El proyecto para esta temporada no era fácil: nuevo entrenador y tres competiciones. Con un 4-4-2, Laudrup ha conseguido llegar a la final, con 41 puntos en Liga no se debe preocupar por los puestos de descenso y llegó hasta cuartos de la UEFA.
El punto fuerte del Getafe es, probablemente, su centro del campo. No tiene miedo a tener el balón y sus jugadores están muy compenetrados. En los buenos resultados han influido las actuaciones de De la Red y Granero, a quienes el Real Madrid va a recuperar el año que viene, y Pablo Hernández, que seguramente volverá la Valencia.
No pasa inadvertido el trabajo de los centrales Cata Díaz y Belenguer. También hay que nombrar a Albín y Uche, que con su rapidez dan movilidad al equipo; y sin Manu del Moral, Litch, Contra, Casquero o Tena a lo mejor el Getafe no hubiese llegado hasta donde ha llegado.
En la final estará en la portería Ustari, que se ha ganado la confianza de Laudrup a pesar de su mal comienzo de temporada.