El plazo para enviar textos ha terminado. Hemos seleccionado los más ingeniosos de entre los más de 2.000 microrrelatos que han llegado a ELPAÍS.com. Muchas gracias por participar.
Escuchando una canción, recordando mi niñez. Me di cuenta en seguida que empezaba a envejecer, no recordaba la letra por mucho que me esforzaba así iba comprendiendo que ya todo se acababa
El otoño le llegó sin apenas notarlo, pero el discurrir del tiempo le hizo vislumbrar ya el final del camino; y apreciaba cada amanecer como regalo ofrecido antes de exhalar el postrer aliento.
Otra vez en blanco, palpita mi corazón, sudor frío, temblor en la manos, siento náuseas, se me nubla la vista. ¡Apaguen los móviles!, ¡Comienza el examen!
Sigo sin entender por qué se denomina con una palabra tan larga a algo tan breve.
Doscientas letras son demasiadas cuando no se tiene nada que decir.