El presentador de la gala de los Goya ha vuelto a ser
el rey de los disfraces, como el Mortadelo que ahora está en las pantallas de los cines españoles. Comenzó la ceremonia vestido como Tomás, el niño que atormenta a Belén Rueda en 'El orfanato', y no dejó de sorprender a los espectadores durante toda la noche. Sin duda, el director de la gala quiso aprovechar el buen sabor de boca que dejaron sus parodias y disfraces del año pasado, cuando se vistió del mismísimo Goya y de la Raimunda encarnada por Penélope Cruz a las órdenes de Almodóvar. El director de Tapas también se tomó con humor el carácter reivindicativo del cine español y, recordando el famoso 'No a la guerra' esta vez irrumpieron en el auditorio varias personas entonando un 'No al euríbor'. Para el recuerdo quedan las emocionadas palabras de Alfredo Landa al recoger el Goya de honor de la Academia.
Jaime Rosales, Maribel Verdú, Juan Antonio Ballona... Así vivieron su noche los triunfadores de los Goya.