Por Ibsen Martínez
Su bien ganado prestigio como administrador de la cosa pública y sus dotes oratorias no parecían, sin embargo, suficientes para garantizársele sobrevida política al socialdemócrata Antonio Ledezma, luego del tsunami electoral llamado Hugo Chávez que barrió en1998 con la vieja clase política venezolana.
Solitario, ceñido a principios democráticos y no violentos, el hoy alcalde electo de Caracas, si bien despojado arbitrariamente de su investidura por Chávez, lucha astuta y obstinadamente por hacer valer la voluntad de sus electores. Es la figura civilista que, muchos piensan, podría derrotar electoralmente a Chávez en 2012.
Ibsen Martínez es columnista del matutino 'Tal Cual' y escritor. Fotografía de Bernardo Pérez.