Por Jacinto Antón
Es, por veteranía y conocimientos, la verdadera faraona de nuestra egiptología y éste ha sido su gran año. La madrileña Carmen Pérez Die se encargó de organizar la notable exposición en el Museo Egipcio de El Cairo dedicada a la arqueología española en el país del Nilo. Inaugurada en abril, ha supuesto el gran reconocimiento científico internacional a nuestros profesionales en la mismísima meca de las momias. Pragmática y realista, vital y apasionada, y muy tozuda, llena de un contagioso entusiasmo por su trabajo.
Marcada por sus orígenes –nació y creció frente al Museo Nacional de Arqueología (luego lo dirigió) y su madre era profesora de Historia Antigua en la universidad–, su vocación fue muy temprana: lleva la egiptología prendida en el corazón como un escarabeo. Su relación con el antiguo Egipto se esencializa en un nombre: Heracleópolis Magna. Es ahí, entre viejas piedras colosales cubiertas de jeroglíficos, donde ha centrado su labor, tratando de desentrañar los misterios de la ciudad. “Tenemos que esforzarnos por explicar las cosas a la gente con mucha claridad; si no, no nos extrañemos de que prefieran las interpretaciones esotéricas”.
Jacinto Antón es periodista, especialista en Arqueología de EL PAÍS. Fotografía de Joan Sánchez.