Por Andrea Fuentes
Diciéndole a la vida que se es tal cual se es, tu mástil cargó siempre transparencia en tu bandera. Muchos años hace que te conozco, haciendo vibrar, una y otra vez, las cuerdas de mi pecho. Siendo modelo y maestra, me tuviste de pupila y amiga, y aprendí contigo más que en 100.000 horas leídas.
De orígenes humildes vienes y allí las paredes de tu mente han permanecido. ¿Cómo pasar del anonimato absoluto al reconocimiento evidente? Tal camino forjaste para nuestro deporte…
Algunas rivales te ganaron, por mera decisión de jueces: ínfimas minorías entre multitudes aclamando tu nombre desde la grada y el hogar, y es que tuviste siempre al arte y al espectador en tu regazo…
Vienes de la tierra y, aun sabiendo volar, en ella los pies has mantenido, y yo, desde el agradecimiento eterno, contemplaré orgullosa la elegante andadura de tu paso.
Andrea Fuentes forma parte d el equipo español de natación sincronizada. Fotografía de Angel Trotter