Por Juan Ramón de la Fuente
La UNAM es una institución emblemática, profundamente arraigada en la conciencia social de México e Iberoamérica, una institución noble y generosa. La más grande universidad de lengua española. Al ser la universidad de la nación mexicana, el reconocimiento del Premio Príncipe de Asturias se extendió a todo el país.
Al recibir el premio, el rector Narro defendió la universidad pública en nombre de las universidades de Iberoamérica. Reconoció el formidable injerto intelectual que representaron los transterrados republicanos españoles que llegaron a México, y resaltó la importancia que tiene la ciencia para el desarrollo de nuestros países, junto con los valores del espíritu y la ética laica.
Me quedo con una reflexión final: cuando nos lo proponemos, somos capaces de construir grandes instituciones que, en un escenario de libertad y de respeto, propician la coexistencia de las más variadas ideologías, etnias y creencias, y que, en el marco académico riguroso que alienta su autonomía, nos permiten forjar a las mujeres y a los hombres que un país necesita.
Juan Ramón de la Fuente es el antecesor en el cargo de Narro. Fotografía de Luis Sevillano.