Por Lydia Cacho
Karla Micheel es una joven abogada mexicana que no se detiene ni ante el peligro ni ante el miedo. Es el rostro y el corazón de una nueva generación de abogadas y juristas mexicanos que han elegido una tarea monumental: defender los derechos humanos para reconstruir un sistema de justicia penal fallido, misógino y ensombrecido por esta corrupción que prohíja impunidad a diario.
“No soy sólo yo”, dice sobre su defensa de las víctimas de los feminicidios de Chihuahua, primero ante los machistas jueces mexicanos y ahora ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). “Somos la Asociación Nacional de Abogados Democráticos, pero sobre todo son las madres que perdieron a sus hijas en manos de los feminicidas quienes nos guían; nosotras somos herramientas”. Karla nació para cambiar el mundo. A su lado, Emilio Ginés (en la foto), jurista español que ya pertenece a esta banda que parece sacada de una peli de los ocho magníficos. Él ha dicho sobre el juicio que han llevado ante la CIDH: “No sólo se va a juzgar el caso de las tres mujeres, sino el de todos los asesinatos que cometen en esta ciudad mexicana desde 1993, y también el de todas las mujeres que sufren este tipo de violencia en América Latina”. Unidos son un ejemplo de lo que significa globalizar la esperanza y la justicia. Son el poder de una y de todos juntos.
Lydia Cacho es periodista mexicana y escritora que ha denunciado la pederastia existente en su país. Fotografía de Jesús Uriarte