Por Arantxa Sánchez Vicario
Recuerdo hace muchos años, en el Torneo Villa de Madrid, a una tenista zurda que sacaba y subía a la red, y que inesperadamente se plantó en semifinales superando a una de las cabezas de serie. Se trataba de María José Martinez Sánchez, una promesa que empezaba a destacar por su juego agresivo. Me tocó disputar aquella semifinal contra ella y sabía que sería incómodo jugar contra una zurda, con un revés a dos manos demoledor. Le gané, y creo que fue la única vez que nos tocó enfrentarnos.
La progresión de Pepa es digna de admiración tras haber estado inactiva 13 o 14 meses. Siempre es duro volver, pero está claro que todo es posible y Pepa lo está demostrando. El trabajo, la dedicación, la constancia y la perseverancia son necesarios para conseguir nuevos triunfos, incluso mejores que antes. El año pasado, en el Barcelona Ladies Open, le dimos una wild card (invitación) para el cuadro final y la aprovechó. Llegó a la final y estuvo a punto de llevarse el título. No sólo quedó subcampeona del individual; fue también campeona de dobles. Pepa es una de nuestras mejores tenistas. Acaba de proclamarse, junto con Nuria Llagostera, campeona de dobles del Masters femenino mundial. Si sigue trabajando y creyendo en sí misma, conseguirá más. Enhorabuena, Pepa. Y mucho ánimo. Tú puedes.
Arantxa Sánchez Vicario es tenista. Fotografía de Fridia Llsnawati