Por Luis García Montero
Definir la significación cultural de Jesús García Sánchez, o de Chus Visor, como lo llama todo el mundo, es sencillo. Hace 40 años fundó, junto a su hermano Miguel, una de las colecciones de poesía más importantes de nuestra lengua. Su pasión como lector puso en marcha una colección que ha marcado la historia de la poesía hispánica contemporánea. Nombres de maestros, antologías decisivas, se han reunido a lo largo de los años bajo el sello de Visor. El secreto no es otro que una enorme sabiduría poética y mucho entusiasmo.
Definir a Chus como persona resulta más difícil porque suele mantenerse inédito detrás de su timidez. Se le adelgaza la voz cuando quiere decir algo importante y evita las miradas demasiado solemnes. En un mundo de gentes fortificadas en la ambición de ser, él prefiere acomodarse en el verbo estar. Y se dedica a estar en la poesía, acompañado de nombres como Gabriel Celaya, Ángel González, Mario Benedetti, Claudio Rodríguez, José Manuel Caballero Bonald o Juan Gelman. Le gusta perderse en las librerías de viejo, pero siempre regresa a tiempo para cuidar a sus amigos. Sabe que el mundo es hostil, que todos los árbitros van contra el Atlético de Madrid y que los bares cierran antes de tiempo.
Luis García Montero es poeta.