Ana Gabriela Rojas
"Siempre he querido cambiar el mundo”, dice Isabel Guerrero. Esta chilena de 52 años es la primera latinoamericana en ocupar una de las seis vicepresidencias del Banco Mundial. Y no es cualquier encargo. El sur de Asia es una región considerada prioritaria para el organismo internacional por tener la mitad de pobres del mundo.
Aunque reconoce que ha tenido sus altibajos, tiene confianza en que la institución esté cambiando. “Hemos cometido errores, pero también hemos aprendido. Somos el organismo más preparado para combatir la pobreza”, asegura la macroeconomista, que ha trabajado en una veintena de países. Dice que fue un error –del Banco, de ella misma y del neoliberalismo en general– trabajar sólo en la apertura de la economía de los países pobres sin atender al proteccionismo de los ricos.
Cada vez hay más mujeres en posiciones de poder, pero ella quiere más: “Falta un liderazgo más femenino. El mundo estará mejor cuando los líderes se sientan mejor con su parte femenina, esa que siempre mira a todo el grupo, si alguien se ha rezagado, si se han escuchado todas las voces…”. Con tantos conflictos en Afganistán, Pakistán o Sri Lanka, una de sus prioridades es cómo ayudar a fortalecer el Estado. En su opinión, hasta ahora la ayuda externa ha tendido a debilitar a Gobiernos frágiles.
Ana Gabriela Rojas es periodista, colabora con EL PAÍS desde India