Por Miguel 聲gel Noceda
Luis Ángel Rojo (Madrid, 1934) se ha ganado a pulso el prestigio de ser el principal artífice del actual sistema financiero español. La crisis, ahora que está jubilado de tareas ejecutivas, le volvió a poner en primera línea de actualidad. Los hechos le avalan por su labor en el Banco de España. Primero como director general, después como subgobernador y finalmente como gobernador (cargo que ocupó entre 1992 y 2001), Rojo impulsó el sistema de control y supervisión bancaria tan alabado por su solidez ante la crisis financiera internacional. En parte, los problemas que tuvo antaño la banca española (Banca Catalana, Rumasa, Banesto) fueron una lección que sirvió para crear el control exhaustivo que ha caracterizado al Banco de España.
Referencia obligada en la política económica española y, como profesor, padre de varias generaciones de economistas, se ha mostrado siempre crítico con la política monetaria ejercida por Alan Greenspan en Estados Unidos, que desencadenó la crisis de las subprime, así como con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo. Ahora pertenece a las Academias de la Lengua y de la Historia, es miembro del Consejo de Administración del Banco Santander y patrón de varias fundaciones.
Miguel Ángel Noceda es corresponsal de Economía de EL PAÍS.